Fuente: La Nación

En los últimos 10 años, el Ministerio de Hacienda desarrolló todo un arsenal tecnológico para mejorar la recaudación de impuestos; sin embargo, buena parte de las herramientas operan a medias.

En un recuento cronológico aparecen el TICA (Tecnología de Información para el Control Aduanero) destinado a mejorar la recaudación de impuestos en aduanas; el marchamo electrónico para evitar el contrabando, y la interconexión de los sistemas informáticos de Aduanas y Tributación para atacar la evasión.

Engrosan la lista Tributación Digital, para mejorar la recaudación de todos los tributos; los escáneres para revisar las mercancías sin abrir los contenedores y la factura electrónica que ataca la evasión entre los profesionales.

Esto ocurre, aunque la evasión de impuestos alcanza el 5,8% del producto interno bruto (PIB), según el plan de consolidación fiscal presentado por el Ministerio de Hacienda en octubre.

Uno por uno. El TICA logró conectar todas las aduanas y permitió incrementos en la cantidad de declaraciones tramitadas y en la recaudación; trajo un ahorro en el pago de comisiones bancarias y redujo el tiempo de procesamiento de las declaraciones, según lo documentó Incae Business School, en el 2006.

No obstante, según Alicia Avendaño, quien en ese entonces impulsó el proyecto como directora de informática del Ministerio de Hacienda, al sistema no se le hicieron las actualizaciones requeridas.

Manuel Ramos, director de Proyectos Informáticos del Ministerio de Hacienda desde hace dos años, argumenta que sí le han hecho mejoras al sistema y detalló que a finales del 2013 comenzaron a incorporarle nuevos servidores.

Actualmente hay varias ideas para actualizar el sistema: una que propuso Gobierno Digital, otra interna del Ministerio y otra de la firma coreana Cupia. La decisión le corresponde al nuevo Gobierno.

Avendaño también impulsó el marchamo electrónico, dispositivo físico de seguridad que registra los cierres y aperturas de los contenedores y permite ubicar la carga en tiempo real durante su recorrido.

Se comenzó a implementar en el 2006; empero, en este momento se aplica en un bajo porcentaje, según informó el director general de Aduanas, Gerardo Bolaños, quien tiene como meta que lo usen el 20% de los contenedores.

Cruzar información. En el 2006 Avendaño inició un datawarehouse (almacenamiento de datos) que permitiría el intercambio de información entre Aduanas y Tributación, pero luego se eliminó.

Un año después se firmó un contrato para el proyecto Tributación Digital, el cual pretendía crear un modelo integral de gestión digital.

Entre los objetivos, se encontraban mejorar la efectividad y la eficiencia operacional; facilitar el cumplimiento voluntario de las obligaciones, simplificar trámites, estandarizar procedimientos e incrementar la recaudación, describe la Contraloría General de la República, en un informe del 2010.

Por ello se firmó un contrato con la empresa BearingPoint de México y luego dos adendas. No obstante, por un problema legal, el proyecto no se completó y solo se aplica a los grandes contribuyentes.

Según la Contraloría, al 17 de enero del 2010, se habían cancelado $17.795.298 de este proyecto.

Manuel Ramos explicó que el SIAT (Sistema Integrado de Información Tributaria) que se usa actualmente, está obsoleto, y ahora laboran en otra iniciativa.

A esta lista se suman los dos escáneres móviles, donados por el Gobierno de China, que se usan en una sola aduana porque no hay espacio en otros puestos de control, y la factura electrónica que ofrece Tributación, la cual utilizan apenas 130 profesionales.

¿Por qué es difícil? Para Carlos Vargas la dificultad de estos proyectos es que se requieren sistemas muy específicos.

Roberto Sasso, especialista en tecnología y presidente del Club Digital, difiere de esta posición.

“Insistimos en volver a inventar la rueda, en vez de aprovechar sistemas que existen alrededor del mundo, las mejores prácticas codificadas en software que ya existen. Hay una tendencia en el sector público de que ellos son tan únicos y tan diferentes que tengo que desarrollar todo otra vez”, comentó.

Para Avendaño, influyen el cambio de mentalidad y los eventuales enemigos del proyecto.