Fuente: La Nación

El Ministerio de Hacienda aún no traslada al Sistema de Banca para el Desarrollo el dinero recaudado por el nuevo impuesto sobre los intereses que se pagan en el exterior y el cual se debe utilizar para apoyar a micro y pequeñas empresas.

El presidente del Consejo Rector del Sistema de Banca para el Desarrollo y ministro de Economía, Welmer Ramos, explicó que desde que se publicó el reglamento, en marzo pasado, han realizado gestiones para que les trasladen los recursos.

Atribuyó el retraso a que el Ministerio de Hacienda debía hacer un programa para separar el impuesto sobre los intereses pagados al exterior de los pagados internamente.

En el Ministerio de Hacienda, el viceministro encargado del gasto, José Francisco Pacheco, justificó que cuando empezó a regir el reglamento, en marzo pasado, ya estaba vigente el presupuesto del 2016, por lo que no se pudieron incluir los recursos en el plan de ese año.

“Fue por atraso en la emisión del reglamento, ya que para ese entonces el presupuesto 2016 había sido aprobado, ya había pasado su discusión, entonces, o incorporamos una parte en este año o entraría todo el próximo año, es una valoración que haremos. También, recuerde que hay que cumplir todavía con ¢20.000 millones de recorte adicional que es el acuerdo al que se llegó con Liberación Nacional”, dijo Pacheco.

Ramos prefiere que se le entreguen los recursos en un presupuesto extraordinario este mismo año.

En una nota enviada al Consejo Rector, la Dirección General de Tributación informó, de manera preliminar, de que en el 2015 se recaudaron ¢14.795 millones por dicho tributo.

La reforma a la Ley de Banca para el Desarrollo, número 9274, y la cual contiene el nuevo tributo, se publicó en La Gaceta el 27 de noviembre del 2014. En marzo pasado se publicó el reglamento de dicha Ley.

Nueva ley

Según la nueva ley, los intereses,comisiones y otros gastos financieros, así como por los arrendamientos de bienes de capital pagados o acreditados por personas físicas o jurídicas domiciliadas en Costa Rica a entidades o personas físicas del exterior, deben pagar una tarifa del 15% del monto pagado o acreditado.

Pero en el caso de otras entidades sujetas a la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) el tributo es de 5,5%. Y para personas físicas o jurídicas domiciliadas en Costa Rica a los bancos extranjeros que forman parte de un grupo o conglomerado financiero costarricense regulados por el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero, que es el caso de Bicsa y BCT Internacional, se les definió un periodo gradual de pago empezando el primer año con 5,5% y en el cuarto año deberán llegar al 15%.

De esta forma, en el primer año, si una empresa hace un préstamo en el exterior, debe pagar el 15% de impuesto, si lo hace a Bicsa o BCT Internacional paga un 5,5% y si un banco local pide prestados recursos en el exterior enfrenta un pago del 5,5%.

La recaudación de este dinero para al Fondo de Financiamiento para el Desarrollo (Finade) del Sistema de Banca para el Desarrollo.

El SBD es un mecanismo para apoyar el financiamiento al sector productivo con condiciones más beneficiosas que las del mercado, el cual está dirigido a micro y pequeñas empresas.

La estructura tiene tres fondos: el Finade, el Fondo de Financiamiento para el Desarrollo (Fofide) y el Fondo de Crédito para el Desarrollo (FCD).

El Finade se construyó con base en una gama de fideicomisos que antes existían y con este fondo se dan financiamiento, avales (un respaldo a quien no cuente con garantías para un crédito) y servicios no financieros a los pequeños empresarios.

Se consultó a los contribuyentes de este impuesto sobre que todavía no se están usando para que lo estableció la ley.

Anabelle Ortega, directora de la Cámara de Bancos, dijo que en el mes de abril se comunicó a los operadores financieros del Sistema de Banca para el Desarrollo la reducción de la tasa a la que presta sus recursos el Finade a los operadores en más de un punto porcentual.

Lo anterior, justificado en parte por la generación de unos ¢15.000 millones de este tributo; no obstante, las entidades no saben si los recursos fueron traslados a este fondo.

No fue posible tener el criterio de la Asociación Bancaria Costarricense y de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado.