Fuente: La República

El impuesto sobre ganancias de capital de Costa Rica es el más alto de la región, y uno de los más altos del mundo en cuanto al impacto en el sector productivo.

Excepto en los casos inusuales, la tasa en este país es del 30% del incremento del valor de un bien utilizado en el negocio por una empresa mediana o grande, incluso una pyme podría pagar la misma tasa.

En la región, solo México cobra una tasa del 30% en este tipo de transacción; sin embargo, el impuesto pagadero es menor en el dividendo del accionista, pagado como resultado de la venta del bien de parte de la empresa.

El impuesto sobre la ganancia de capital lo que graba es el incremento real en el valor del bien desde la fecha en la que se adquirió y afectaría sobre todo a cualquier empresa dueña de un extenso terreno, como es el caso de una agencia automotriz, un supermercado, un mall, una finca agrícola, entre otros, ya que el terreno tiende a valer más con el paso del tiempo.

El impuesto costarricense sobre ganancias de capital está en vigor desde el 1º de julio.