Fuente: La República

El impuesto sobre las ganancias de capital en Costa Rica generaría una reducción en la actividad económica y desincentivaría la generación de inversiones en el país, aseguran los expertos de varios sectores.

Además, algunos inversionistas reducirían su actividad en el país debido al alto costo de hacer negocios en suelo costarricense.

El impuesto, en vigor desde el 1º de julio, grava hasta el 40,5% del incremento del valor de un activo utilizado en el negocio – un 30% en el mes en que se vende el activo, y el 15% del saldo cuando la empresa emite el dividendo a los accionistas.

El incremento se calcula como el precio de la venta menos el costo original del bien.

La tasa pagadera en Costa Rica es, además, la más alta de la región, ningún país centroamericano paga más del 10% por ese rubro.

Por su parte, la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde) considera que las nuevas normas tendrían poco impacto en la inversión en Costa Rica.

Sin embargo, varias cámaras empresariales temen que el impuesto sobre ganancias de capital tenga un efecto negativo en la disposición de los inversionistas al crear o ampliar los negocios en Costa Rica.

Impacto

Varios sectores están preocupados por el impacto en inversión y empleo del impuesto sobre ganancias de capital, el cual entró en vigor el 1º de julio.

Liliana Aguilar
Directora Ejecutiva
Aivema

En el caso del impuesto de ganancias de capital, tendría mayor relevancia con ventas de activos, como por ejemplo terrenos, que son bienes que usualmente se revalorizan.
En el sector automotriz, esta es una actividad esporádica, no habitual, por lo cual la afectación en la comercialización de vehículos no sería de impacto directo.

Alonso Elizondo
Director Ejecutivo
Cámara de Comercio

A nivel nacional, este impuesto desincentiva las actividades que generan este tipo de rentas, dado que reduce las ganancias percibidas de los inversionistas.
A pesar de que este impuesto no grava la actividad comercial directamente, el sector sí se verá afectado indirectamente, pues la mayoría de las empresas comerciales arrienda locales para su operación, por lo que este impuesto y sus secuelas significarían un aumento en los costos de arrendamiento en el mediano y largo plazo, lo que implicaría un aumento en los costos de operación.

Pedro Morales
Asesor Económico
Cámara de Industrias

El diseño del impuesto a las ganancias de capital sí implica una afectación para la modernización o reconversión productiva de las empresas, pues si una compañía vende maquinaria y equipo a fin de comprar una más moderna, el fruto de esa venta ya no lo va a poder utilizar en su totalidad en la nueva inversión, ya que debe pagar sobre la ganancia del capital.

Elías Soley
Presidente
AmCham

Las ganancias de capital han venido a representar, al igual que las rentas de capital, un claro golpe a la inversión inmobiliaria en el tanto el nuevo sistema no permite que, ante la venta de un inmueble y posterior adquisición de otro, no se devengue el impuesto.
Otro efecto es que no se permite integrar las bases imponibles del impuesto de ganancias de capital con el del impuesto sobre las utilidades, de activos no afectos al impuesto sobre la renta.

¿Cómo opera?

El impuesto a las ganancias de capital opera de la siguiente forma.

¿Quién paga?
El dueño de un activo utilizado en el negocio

¿Cuándo debe pagar?
Cuando lo vende

¿Qué cobra?
El incremento en el valor desde la compra

¿Cuál es la tasa?
30% para empresas medianas y grandes

¿Y una pyme?
Depende del caso, podría ascender al 30%

¿Cuál sería el activo más afectado?
Terreno

¿Si fuera un activo no utilizado en el negocio?
15% del incremento en el valor

¿Algunas exenciones?
Sí, sobre todo residencia personal