Fuente: CR Hoy

(CRHoy.com) Los impuestos que cobra el Gobierno a los salarios, ganancias de trabajadores independientes y de personas físicas o empresas por sus actividades comerciales, se ubicarán como el principal ingreso del Ministerio de Hacienda a partir del año 2022.

Por primera vez en la historia tributaria del país, el Impuesto al Valor Agregado (IVA), anteriormente conocido como Impuesto de Ventas, pasará a un segundo plano de importancia; esto a pesar de proyectarse un aumento en la recaudación del próximo año del 18.2%.

La línea de impuestos a los ingresos y utilidades pasará de recaudar ¢1,625 billones en 2021, a ¢2,008 billones en 2022, dando un salto de 23,6% de aumento de un año a otro, lo que representa más de ¢383 mil millones adicionales y frescos para el fisco.

Solamente con los ingresos que le deja al Estado los impuestos a ingresos y utilidades, se podrá cubrir el 17,4% del total del Presupuesto Nacional del 2022, que alcanzará los ¢11,506 billones en gastos y pago de deuda.

Así lo confirma un informe del Departamento de Análisis Presupuestario de la Asamblea Legislativa que analiza las proyecciones de ingresos para el próximo año, basado en el proyecto de Ley del Presupuesto Nacional enviado al Congreso por el Ministerio de Hacienda. El insumo fue entregado directamente a los diputados de la Comisión de Asuntos Hacendarios, que tienen la tarea de analizar el presupuesto y emitir informes para su discusión.

Según e informe:

Para el próximo año el impuesto de renta pasa a ser el ingreso tributario más importante (para el proyecto del 2021 lo fue el IVA) y se estima en ¢2.008.596,1 millones, con un crecimiento del 23,6% respecto a lo presupuestado a agosto del 2021. Este renglón de ingreso explica el 33,6% del total de ingresos corrientes esperados para el 2022 y el IVA el 32,8% de manera que, entre ambos, generarán el 65,9% de los ingresos corrientes y el 73,8% de los ingresos tributarios. Indica el informe.

Pese al fuerte incremento que se espera en la recaudación el próximo año de este y siete impuestos más que componen la casilla de “ingresos tributarios” del Gobierno (entre 1,9% y 25,3%), el dinero sigue siendo insuficiente para los niveles de gasto que tiene el país .

En esa razón, se apoya la Administración Alvarado Quesada para impulsar el proyecto de Ley de Renta Global Dual, que golpearía aún más los salarios de quienes ya pagan el impuesto (salarios mayores a ¢842 mil al mes) y busca poner a pagar a quienes tienen ingresos de ¢702.000 en adelante.

Las voces en contra, representadas por varios diputados de oposición, ven contraproducente la aprobación de cambios drásticos como la ley de Renta Global Dual, ya que aseguran que urgen otras discusiones, como la disminución de la carga tributaria que pesan sobre los ingresos de los ciudadanos o empresas y la reactivación de la economía. 

A la carga de impuestos que recae sobre los salarios y utilidades hay que sumarle las contribuciones obligatorias que hacen tanto asalariados como patronos a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Esto ubica a Costa Rica como el país con la carga sobre salarios y ingresos más alta de todos los países de la Organización para la Cooperación y el Desarollo (OCDE).

Fuerte carga tributaria

Ministerio de Hacienda. Foto: archivo (CRH)

La carga que recae sobre las utilidades de la empresas se ubican entre las más pesadas de la OCDE. Costa Rica es el cuarto con la carga tributaria más alta para las empresas.

Así se desprende de datos recopilados por el Banco Mundial y el programa Doing Business, que ubican a Colombia, Francia e Italia, como los únicos países que superan a Costa Rica en este ránking.

Según el índice, Costa Rica termina cobrando a las empresas alrededor de un 58,3% de sus utilidades o ganancias anuales. Los datos tomaron en cuenta una empresa promedio de mediano tamaño, y lo que debe pagar en el segundo año de operación. Aplican todos los impuestos directos gubernamentales, municipales, tasas y contribuciones a la seguridad social.

El diputado Pablo Heriberto Abarca, jefe de fracción del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) ve pocas posibilidades de aprobación de cambios en el cobro de impuestos, especialmente los que golpean salarios y no contribuyen a la reactivación económica. “El Gobierno redactó de forma inadecuada los proyectos de ley negociados con el Fondo Monetario Internacional, los mandó al Congreso con deficiencias técnicas y ahora no vamos a correr por aprobarlos” indicó el diputado justificando la razón por la cual no apoyan las iniciativas.

En la misma dirección opinó la jefa de fracción del Partido Liberación Nacional María José Corrales y el vocero del bloque independiente Nueva República, el diputado Jonathan Prendas.