Fuente: CRHoy.com

La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, advirtió esta semana que los principales riesgos para América Latina son un posible abismo fiscal en Estados Unidos, la crisis de la deuda en Europa y la volatilidad de los precios de las materias primas.

Costa Rica no es ajena a esos escenarios, sus principales socios son Estados Unidos y Europa, por ello es de esperar que no si la situación no se resuelve la economía nacional experimentaría una baja adicional a la sentida durante los últimos ocho meses.

América Latina ha establecido además fuertes lazos comerciales con China – incluido Costa Rica – por lo que su desaceleración puede ser otro factor de riesgo.

El precipicio fiscal al que se asoma Estados Unidos, ha obligado al gobierno de ese país a plantear una serie de abruptos recortes de gasto y aumentos de impuestos, que entrarán en vigor a partir de enero mientras se da con una solución definitiva al problema. Mientras tanto,  las economías de la región resentirán las consecuencias.

La economista Mariany Espinoza, afirmó que el efecto más inmediato a lo interno es en la economía real. “Las exportaciones de bienes y servicios disminuirían, lo que provocaría una desaceleración de la actividad económica”, explicó.

La especialista agregó que si los recortes al gasto y el aumento de impuestos en Estados Unidos entran a regir tal y como están planteados, es probable que dicha economía entre en recesión. Lo anterior hace que ese país disminuya el gasto en consumo, generando la disminución en sus niveles de importación. Es decir, habría una menor demanda de los bienes que Costa Rica exporta a ese país.

“Estados Unidos es nuestro principal socio comercial, por lo que si dicha economía no demanda nuestros bienes y servicios, el efecto es una desaceleración en la actividad económica como tal”, reiteró.

En cuanto a soluciones, en Aldesa indican que los republicanos, liderados por John Boehner, han señalado que estarían dispuestos a subir los impuestos a aquellas personas con ingresos anuales superiores a US$1 millón, lo que representa un cambio importante después de estar demandando cero aumentos.

Por otro lado, Obama y los demócratas han aumentado su límite para personas que deberían de recibir aumentos en sus impuestos y ahora parecen estar de acuerdo en aumentar a los que ganen más de US$400.000. De esta forma, lo más probable es que el trato se alcance en un ingreso entre esos dos límites.

Otra concesión importante, hecha por Obama, es que permitirá utilizar una medida de inflación proyectada más baja para los cálculos de algunos beneficios del gobierno, como pensiones. Adicionalmente, se espera un aumento en la edad elegible para recibir ayudas de programas de salud (Medicare).

En cuanto al techo de la deuda, que es otro de los factores en juego, hasta el momento se espera que un potencial acuerdo traiga una extensión del límite de deuda de un año. Esto es importante porque de no levantarse este techo, el país enfrentaría la posibilidad de entrar en default en febrero de 2013, riesgo similar que existió en agosto de 2011.