Fuente: Expansión

El vicepresident y conseller de Economia i Hisenda, Oriol Junqueras, también anuncia un plan de control del gasto público que afectará a todos los departamentos de la Generalitat.

Ante la situación financiera muy complicada que desde el inicio de la crisis sufre la Generalitat, el nuevo titular de Economia, Oriol Junqueras, ha anunciado dos medidas: estudiar la creación de nuevos impuestos, especialmente de carácter medioambiental, y un plan de control del gasto público que deberán hacer todos los departamentos, y que articulará su conselleria. Así lo explicó en la comisión de Economia del Parlament, donde hoy ha comparecido para exponer las líneas de trabajo de la nueva legislatura catalana.
Fiscalidad

Según Junqueras, “se pueden estudiar nuevas vías de fiscalidad” y que está dispuesto a analizar la conveniencia o no de que convivan el impuesto de patrimonio y el de sucesiones. Eso sí, para él, la prioridad es poner en marcha nuevos impuestos medioambientales, porque “son un terreno que seguramente continúa teniendo elementos mejorables”, aunque no ha dado más concreciones al respecto.

La CUP es el socio con el que el Govern quiere aprobar esta ley y su portavoz en la comisión, Eulàlia Reguant, marcó distancias con la estrategia del Govern. Según dijo, hay margen para subir los impuestos y aseguró que los catalanes que ingresan cada año más de 150.000 euros pagan menos tributos que el promedio estatal.

Además, Reguant también defendió un incremento del impuesto de Sucesiones, para sacar el máximo provecho del actual marco legislativo autonómico, algo que no se hace en la actualidad. Precisamente, su práctica supresión del impuesto de Sucesiones y Donaciones en las herencias entre padres, hijos y abuelos fue una de las pocas promesas electorales que en 2011 cumplió Artur Mas, cuando accedió a la Generalitat. Por resta razón, Convergència se opone con rotundidad a un eventual incremento.
Déficit público

Junqueras también avanzó que Cataluña cerrará 2015 con “un déficit en términos equivalentes inferior al de 2014”, aunque no ha aclarado si cumplirá con el objetivo fijado por el Gobierno central, y que es del 0,7%. En 2014, fue del 2,13% del PIB, el doble del objetivo fijado por el Estado.

Buena parte de las críticas de Junqueras contra el Estado fueron por el funcionamiento del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) para este año. Si durante el pasado ejercicio el tipo de interés fue cero, en 2016 será del 0,834%, “16 veces más” del 0,05% que lo que le cobra el Banco Central Europeo (BCE) al Estado. Por ello, instó al Gobierno central a revisarlo.

Se trata de una de las “muchas dificultades” que pone el Estado a Catalunya, y aseguró que el “aparato del Estado está siempre dispuesto a poner nuevas dificultades” a la hoja de ruta independentista.

Otros obstáculos son el objetivo de déficit, que este año es del 0,3% del PIB, y tildó de “arbitraria e injusta” el control financiero al que someter el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, a las comunidades autónomas.
Plan soberanista

La primera intervención de la comparecencia de Junqueras tuvo un tono muy político. Así, aseguró que es el número 2 de un ejecutivo que “no quiere ser un gobierno ordinario ni autonómico más”, sino poner “los fundamentos de la futura república”.

De esta forma, resaltó que su objetivo es “poner los fundamentos de un nuevo estado y gestionar la realidad extraordinariamente compleja” que vive Catalunya desde el punto de vista social y económico. Pese a ello, pronosticó que este territorio saldrá adelante.
El rol de la CUP

Junqueras recordó que gracias al “apoyo indispensable” de la CUP, “con quien ya se han establecido conversaciones”, Convergència y Esquerra han logrado acceder al Govern, por lo que ambos partidos son muy conscientes que si están en el Ejecutivo “no es sólo por el voto de los ciudadanos” que les votaron.

Eso sí, abogó por extender el diálogo con el resto de fuerzas políticas, sobre todo con el PSC y Podemos y sus aliados, quienes han expresado su voluntad de colaborar con el Govern en asuntos puntuales.