Fuente: Expansión

El servicio de Impuestos Internos de EEUU (IRS, por sus siglas en inglés) ha enviado una notificación a Coca-Cola en la que le reclama el pago de 3.300 millones de dólares en impuestos e intereses en relación a sus ingresos por operaciones en el extranjero, informa Financial Times.

En concreto, la reclamación del IRS, fruto de una auditoría de varios años en la que no pide sanciones para la multinacional, se basa en los ingresos que Coca-Cola obtiene por sus operaciones en el exterior, unos ingresos que, según la agencia tributaria, dependiente del Tesoro, son gravables dentro de Estados Unidos.

Por su parte, Coca-Cola dice que esta reclamación, que cubre los ejercicios entre 2007 y 2009, es “infundada”. Asegura que ha utilizado la misma metodología para determinar las ganancias imponibles en EEUU de sus ingresos en el extranjero durante casi 30 años y ha anunciado que empleará “todos los recursos administrativos y judiciales necesarios para resolver este asunto”.