Fuente: EFE

El Fondo Monetario Internacional urgió el martes a los responsables de políticas económicas y a las autoridades fiscales de Japón a que trabajen juntos para encontrar un equilibrio en sus políticas y así lograr tanto un crecimiento económico como la consolidación fiscal.

En medio de señales de una disonancia entre la agenda de crecimiento económico del primer ministro, Shinzo Abe, y los objetivos de reforma fiscal del Ministerio de Finanzas, el grupo del FMI de visita en Japón destacó que ambas partes deben encontrar un terreno común para lograr todos sus objetivos.

“Dado el ratio deuda pública/PIB extremadamente alto de Japón, la consolidación fiscal es necesaria”, pese a que podría suponer riesgos a una necesaria transición hacia un crecimiento basado en la demanda privada, dijo Anoop Singh, director del Departamento de Asia y el Pacífico del FMI. “Encontrar el equilibrio exacto, (...) realizando reformas fiscales tan orientadas al crecimiento como sea posible, será clave”.

Un represente del Ministerio de Finanzas se mostró de acuerdo con esta sugerencia.

El debate sobre el incremento del impuesto a las ventas del 5% al 8% en abril del año próximo ha sido fuente de fricción entre Abe y el Ministerio. El impuesto se incrementaría hasta el 8% en una primera fase, y hasta el 10% en una segunda fase.

Tanto el FMI como el Ministerio creen que este impuesto debería incrementarse por encima del 10% para poder reducir el déficit fiscal del país y el ratio de deuda/PIB, que es el más alto de entre todos los países industrializados.

Las dolorosas reformas de Abe no se limitarán a la consolidación fiscal. Se espera que implemente “estrategias de crecimiento”, que buscan reducir la burocracia y liberar más capital privado para estimular el crecimiento basado en el consumo privado. Abe se ha comprometido a realizar estas reformas durante el actual periodo de sesiones parlamentarias, que lleva sólo 53 días.