Fuente: RevistaSumma

Las instituciones financieras comenzarán a aplicar la retención de los nuevos impuestos a las transacciones financieras a partir de este próximo lunes, cuando entre en vigencia la ley, aún cuando no se haya divulgado su reglamento, confirmaron ayer los representantes del rubro.

“Vamos a empezar a cobrar el impuesto porque eso dice la ley. Probablemente de forma manual porque no nos han dado tiempo de adecuar los softwares (…) pero una vez la ley está vigente y aprobada, nosotros la vamos a cumplir”, aseguró a Diario El Mundo el presidente de la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa), Armando Arias.

De acuerdo a la Ley de Impuesto a las Operaciones Financieras, las entidades financieras designadas como agentes de retención, es decir, los bancos, casas corredoras de bolsa y la Central de Depósito de Valores (Cedeval), son las encargadas de retener una alícuota del 0,25% por cada operación que supere los US$1.000.

La ley contempla dos tributos. Uno es el Impuesto al Cheque y a las Transferencias Electrónicas, que se aplicará a operaciones realizadas dentro del país que superen los US$1.000. El otro es el Impuesto para el Control de la Liquidez, que retendrá 0,25% o 2.5 por mil a los depósitos, pagos o retiros en efectivo superiores a los US$5.000. La retención será acreditable contra cualquiera de los tributos vigentes.

El presidente de la Bolsa de Valores de El Salvador (BVES), Rolando Duarte, consideró ayer que el sector financiero aún no está listo para implementar la ley, puesto que no hubo suficiente tiempo para desarrollar un software, cambiar de papelería y modificar los procedimientos de liquidación.

“Lo más complicado de este impuesto es cómo se maneja. Ahorita nos vamos a ir, como decimos, ‘a pie’. Porque esto ha sido tan rápido, no habido el tiempo, estamos tratando de comprender el impacto de la ley”, señaló.

El presidente de la Cedeval, Mariano Novoa, explicó que para las instituciones financieras es difícil “llevar la cuenta de cada retiro que van haciendo las personas. No se puede hacer a mano. Tiene que haber un sistema sofisticado”.

Para Novoa, la implementación de la ley sin una normativa, o que ésta se presente oficialmente hasta el primer día de vigencia, traerá “grandes dolores de cabeza”, puesto que existe la posibilidad de que hayan retenciones indebidas.

“El 1 de septiembre dice la ley. Haya o no reglamento la ley empieza. La orden que tenemos acá es que entra y en las casas corredoras tienen que ver cómo empiezan a retener”, enfatizó el representante de la BVES.