Fuente: Prensa Libre Salvador.

La fragilidad de las finanzas públicas exige reformas que deben ejecutarse lo antes posible, pero tienen un alto costo político que dificultará su implementación.

Roberto Rubio, director ejecutivo de la Fundación Nacional para el Desarrollo (FUNDE), se refirió a dos “bombas de tiempo” del fisco, que de no resolverse terminarán causando un daño mucho más profundo.

“No hacer ajustes puede traer serias consecuencias, tiene que hacerse ahora para no dejar el problema a los futuros gobiernos”, destacó Rubio.

Una de esas “bombas” es la deuda que anualmente se adquiere para pagar las pensiones.

Datos a octubre reflejan que la deuda por pensiones asciende a $2,077.2 millones, un incremento del 8.7% respecto de octubre 2011. Solo este compromiso financiero duplica el déficit fiscal y mantiene la deuda pública arriba del 50% como proporción de la producción interna.

Otra manera de ilustrarlo es que ahora, por cada $100 que genera la economía, $9 van directo a abonar al pago de pensiones.

El Ministerio de Hacienda (MH) proyecta que esta deuda podría superar los $10,000 millones en 2030 y aunque la cantidad en dólares se irá reduciendo, lo cierto es que el Estado tardará por lo menos 100 años en pagar todo.

La otra “bomba” que destacó el director de FUNDE fue el crecimiento del déficit fiscal o cuánto superan los gastos a los ingresos del Estado. Se tiene previsto que el Gobierno cierre este año con $824 millones sin financiar con fondos propios, es decir, más o menos 4% en comparación con la producción interna. Cuando se formuló el presupuesto para este año, Hacienda calculaba que sería un estimado del 2.7%.

“Lo preocupante es que siguen las tendencias de estas variables y ambas impiden un mejor manejo de la economía. En años preelectorales puede empeorar”, destacó Rubio.

Si continúa el país con una carga tan onerosa en las finanzas públicas, Rubio teme que “la calificación crediticia que tiene el país se va a seguir deteriorando”.

Los titulares del Ejecutivo han dicho en ocasiones anteriores que una segunda reforma al sistema de pensiones, más profunda que la aprobada este año, se implemente en el corto plazo. Sin embargo, el MH y la Superintendencia del Sistema Financiero ya trabajan en una propuesta, con la meta de presentarla antes que termine este período.

Además, todas las medidas de ahorro del gasto público e incremento en los ingresos que tiene preparadas Hacienda dependen de la aprobación en la Asamblea Legislativa, excepto el ahorro obligado del 10% en el gasto público a nivel de Gobierno.