Fuente: El Economista España

El Gobierno de España insiste en subir impuestos en respuesta a la crisis del coronavirus pese a tener la economía del entorno más afectada por la pandemia. Moncloa ignora así las recomendaciones y las actuaciones de los países del entorno, que optan por una estrategia de rebaja fiscal para estimular el consumo y la inversión.

El plan presupuestario que el Ejecutivo envió a Bruselas la semana pasada recoge un fuerte alza de 1.509 millones de euros en impuestos indirectos. Sin embargo, el Gobierno solo ha adelantado una subida en el IVA a las bebidas azucaradas. Con esta medida, Hacienda prevé recaudar 340 millones de euros. Pero a esos 340 millones, se añadirán otros 1.509 millones está a la espera de aprobar el presupuesto. Fuentes del Ministerio de Hacienda confirman a elEconomista que “hay que esperar a que concluyan las negociaciones con los Presupuestos para ver cómo queda este asunto”. Sin embargo, fuentes cercanas a la negociación de las Cuentas destacan que los planes estudian una reforma del IVA, centrada en la modificación y limitación de los tipos reducidos, y un alza en la fiscalidad verde, sobre todo en los impuestos sobre hidrocarburos, y en los impuestos especiales.

Previsiones de Moncloa

El plan enviado a la Unión Europea reconoce los problemas de recaudación. A su juicio, la previsión de ingresos de 2021 se puede explicar por la combinación de dos efectos. “En primer lugar, el efecto rebote sobre los ingresos de compararse con un año 2020 afectado por el confinamiento estricto al menos durante un trimestre y en segundo lugar por la adopción de un conjunto de medidas tributarias que, aparte de sus fines redistributivos, medioambientales y de eficiencia energética, generan ingresos adicionales con su entrada en vigor”, destaca el documento.

Las grandes potencias europeas -salvo España- centran en la bajada de impuestos y la prolongación de los Ertes sus estrategias para evitar una recaída económica en la crisis del coronavirus. Alemania baja impuestos e Italia sigue las recomendaciones de Berlín de impulsar un estímulo fiscal.

La rebaja de impuestos de Alemania alcanza los 42.000 millones de euros, el 1,2% de su Producto Interior Bruto (PIB), tras el nuevo plan de apoyo fiscal que prepara el Gobierno alemán para pymes y familias, que beneficiará también a las rentas altas al reducir el número de contribuyentes que tributan al tipo máximo en el IRPF tras subir el límite de ingresos. El nuevo estímulo se sumará a los 34.100 millones de euros de rebaja de impuestos que ya había aprobado Berlín, como refleja su programa de estabilidad de este año enviado a Bruselas.

Italia sigue los pasos de Berlín y estudia también varias rebajas fiscales -entre ellas, una rebaja sustancial de los tipos del IVA- en su plan de recuperación, que aún se negocia en Roma. Sin embargo, el país ha aprobado ya un estímulo fiscal por valor de 17.100 millones de euros, entre exenciones, subvenciones y créditos fiscales.

“Un ascenso largo, desigual e incierto”. Así define la economista jefa del Fondo Monetario Internacional, Gita Gopinath, la recuperación ya en curso para buena parte del planeta. Un regreso que también será duro para la economía española que según la última edición de las Perspectivas Económicas Mundiales (WEO, por sus siglas en inglés) se contraerá este año un 12,8%. Sin cambios desde el pasado junio pero 4,8 puntos porcentuales más de lo previsto en el mes de abril.