Fuente: El Economista España

El Gobierno español está dispuesto a llegar hasta donde haga falta para defender la aceituna negra ante el arancel impuesto por el Gobierno de Estados Unidos

Aunque la tasa, del 4,47 por ciento, es por ahora provisional y no se sabrá hasta julio del año que viene si es o no ratificada, en el caso de que la Administración de Donald Trump siga adelante, España llevará el caso ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), tal y como están reclamando desde ayer tanto los productores como las organizaciones UPA y Asaja.

En un encuentro hace semanas con el sector, organizado precisamente por Asaja en Sevilla, el director general de Producciones y Mercados Agrarios, Fernando Miranda, reiteró el compromiso del Ministerio de Agricultura, el Gobierno de España y de la Unión Europea con el producto, asegurando que “si finalmente las autoridades de Estados Unidos no atienden a razones llevaremos la defensa de la aceituna negra española ante la OMC”. La ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, ha planteado ya el problema a sus homólogos de la Unión Europea.
Sin distorsionar el mercado

En una de las últimas reuniones del Consejo de Ministros del ramo celebrada el pasado mes de octubre en Luxemburgo, García Tejerina aseguró, en este sentido, que “la UE hace mucho tiempo que reformó su PAC para que dé garantías de renta a los agricultores sin distorsionar el comercio internacional”.

De acuerdo con la ministra de Agricultura, “lo hicimos desacoplando nuestras ayudas, nuestros pagos directos estabilizan las rentas y son caja verde en la OMC, lo que significa que no tienen impacto en el comercio internacional”, agregó. España ha reclamado ya el apoyo de Bruselas teniendo en cuenta que para el Gobierno la CE “también como responsable de las cuestiones comerciales tiene que seguir implicándose como hasta ahora”.

Tejerina se mostró ayer, en cualquier caso, optimista. “Confío en no tener que defender ante la OMC las ayudas de la PAC, porque en la documentación que aportaremos demostraremos que las ayudas son conformes a la normas mundiales de comercio y que no distorsionan el comercio mundial”, dijo. No obstante, admitió también que en la Comisión Europea esta situación ha provocado “cierta preocupación”, ya que tras las aceitunas de mesa españolas las medidas proteccionistas de Trump podrían afectar a cualquier producto europeo.

La resolución del Departamento de Comercio de Estados Unidos llega tras la apertura de una investigación a petición de la Coalición para el Comercio Justo de la Aceituna, cuyos miembros individuales son Bell-Carter Foods y Musco Family Olive contra las empresas españolas.