Fuente: El Economista de España

La mejora de la renta disponible y del empleo alienta la demanda interna, que es, hoy por hoy, la fuerza motriz de la recuperación española. Ahora bien, apuntalar esa mejoría exige profundizar en las reformas, según los expertos reunidos por el grupo asegurador Genworth en su último informe. “Es preciso impulsar medidas que compatibilicen el consumo y el ahorro”, tal y como aseguró Ernesto López, director general para España de Genworth, al presentar las recetas de los analistas: un decálogo de iniciativas que incluye “necesariamente” mayor flexibilidad laboral y profundización en la reforma fiscal.

Ampliar los incentivos a la contratación es quizá la piedra de toque del decálogo. Así, el grupo de expertos, entre los que figuran Almudena Semur (gerente del Instituto de Estudios Económicos), Celia Ferrero (vicepresidenta ejecutiva de ATA) o Mario Armero (vicepresidente ejecutivo de Anfac), reclama una rebaja de tasas impositivas y plantea la necesidad de más incentivos a la contratación.

La dificultad del acceso al crédito es otro handicap de la economía española, heredado de casi ocho años de crisis. Urge, por tanto, una mayor flexibilidad del crédito, de forma que emprendedores, familias y empresas puedan abrir vías de financiación, eso sí, con unos “endeudamientos responsables”, según matizan los especialistas.

Salarios, según productividad

El estudio de Genworth resalta asimismo que todavía es preciso lograr un mercado laboral más flexible, con unos salarios que se establezcan y puedan alterarse según la productividad de las empresas y la competitividad del país.

Igualmente, hace falta una mayor colaboración entre la Administración Pública y las entidades bancarias -sobre todo en asuntos como la detección del fraude fiscal, que tantos recursos detrae al Estado-, y robustecer el tejido industrial, de forma que se capte inversión extranjera y capital. También urge incrementar el nivel de ahorro y ampliar la cultura financiera.

Competitivos en costes

Tal y como expuso el director general de Análisis Macroeconómico del Ministerio de Economía, Jorge Dajani González, durante la presentación de este informe, los factores que propulsan la recuperación española son: “un sentimiento de confianza económica que crece desde 2012, una mayor renta disponible, corrección de precios, costes laborales constantes y un mayor crédito disponible”.

Precisamente, avanzar en la competitividad en costes es una reivindicación de la mayoría de analistas privados españoles, entre ellos, el Instituto de Estudios Económicos (IEE). En su último informe, el organismo avisa de que la ganancia de competitividad en costes aún no se ha completado, por lo que “sería deseable mantener un tono de moderación en el crecimiento de los salarios”. El IEE detalla que las remuneraciones salariales en el primer trimestre repuntaron por la devolución de parte de la paga extraordinaria a los funcionarios. En el sector manufacturero la tendencia es de moderado crecimiento, aunque mayor que el ritmo reciente de la productividad, de modo que los costes laborales unitarios suben a una tasa del 1,2%. En los servicios de mercado y en la construcción la variación salarial es nula. La previsión es que crezcan el 0,5% en 2015 y el 0,7 en 2016.

Mejorar el nivel de ahorro

El Instituto de Estudios Económicos avisa también de que España “debe incrementar la tasa de ahorro, pues de otro modo el aumento de la inversión sólo podría realizarse mediante un mayor endeudamiento frente al exterior”.

Por su parte, el informe del grupo Genworth incluye una encuesta sobre el nivel de renta disponible y ahorro de los españoles, con datos llamativos como que, sin entrada de ingresos, una de cada cinco familias tendría ahorros para vivir seis meses, y sólo el 15% podría sobrevivir un año con sus reservas. Únicamente el 22% cuenta con un volumen de ahorro suficiente para vivir dos años.

Por lo que se refiere a la renta disponible, uno de cada tres españoles tiene menos de 100 euros mensuales. En cambio, un 40% de los encuestados afirma contar con una renta libre entre 100 y 400 euros, mientras que el 32% cifra ese dinero para consumo -al margen de facturas- en una horquilla entre 500 y 1.000 euros.

El capítulo del ahorro es manifiestamente mejorable, al decir de los expertos. Casi la mitad de los encuestados ahorra como mucho 100 euros mensuales, y de ellos más de la mitad no supera los 50 euros.