Fuente: EFE

El Gobierno francés busca contrarrestar en sus cuentas para 2019 la ralentización de su economía (1,7 %) con un aumento del poder adquisitivo, sobre todo a través de una bajada de impuestos en los hogares tasado en unos 6.000 millones de euros.

A pesar de una disminución general en los ingresos estatales, el proyecto de ley presupuestaria de 2019 presentado hoy prevé cumplir con el techo del déficit establecido por la UE -el 3 % del producto interior bruto (PIB)- al pronosticar un 2,8 %, 0,2 puntos más que en 2018.

Asimismo, espera una menor tasa de inflación del 1,4 % en 2019, frente al 1,8 % de 2018, y pronostica un estancamiento de la deuda pública (98,7 % del PIB) atribuido en parte a la deuda asumida de la empresa pública ferroviaria SNCF.

El plan del Ejecutivo de Emmanuel Macron también contempla ahorros y nuevos ingresos: no actualiza las pensiones y varias partidas de ayuda sociales de acuerdo con la inflación, sube impuestos al tabaco (400 millones adicionales), a los carburantes (casi 2.000 millones) y reduce la plantilla de funcionarios en 4.164 puestos.

«La continuación de la recuperación en la zona euro y el aumento de la demanda mundial seguirán respaldando la actividad francesa, pero a un ritmo un poco menor que el del año anterior», señaló en un comunicado conjunto los ministerios de Finanzas y de Hacienda.

Después de un crecimiento del 2,2 % en 2017 y de una desaceleración esperada en 2018 (1,7 %, por debajo de la media de la zona euro), el proyecto de ley pronostica que el crecimiento continúe en el 1,7 % el año que viene, «reflejo de un contexto internacional menos expansivo».

Según la administración francesa, el crecimiento «podrá depender de cómo acaben las negociaciones» sobre el «brexit» (salida del Reino Unido de la Unión Europea), la evolución de los «desequilibrios presupuestarios y financiaros» en China o «la vulnerabilidad» de algunas economías emergentes debido al aumento de las tasas de interés en Estados Unidos o de la aversión al riesgo,

La desaceleración de las exportaciones dependerán de la evolución de los socios comerciales de Francia.

«Podrán verse afectadas por una escalada de medidas proteccionistas o mejoradas por una reducción de las incertidumbres asociadas a las tensiones comerciales», indicó el Ejecutivo francés.

El Gobierno destacó que la caja de la seguridad social registrará en 2019 un ligero excedente.

De la bajada de impuestos, publicitada como la mayor en la última década, destaca la exoneración de un impuesto a la vivienda para el 80 % de los hogares, que representa 3.800 millones, y una disminución de las cotizaciones sociales en las nóminas, calculadas en 4.100 millones de euros.

También habrá un descarga fiscal para las empresas, que tendrán que pagar unos 19.000 millones de euros menos en 2019.

Según el proyecto presupuestario, el Ministerio de Trabajo será uno de los que recibirá menos partidas en 2019 respecto a 2018, mientras que el departamento de Defensa tendrá un notable aumento de 1.700 millones entre 2018 y 2019.

Este plan será primero examinado por el Consejo de Ministros y, a continuación, pasará al Parlamento para su aprobación final antes de finales de año