Fuente: EFE

El presidente francés acepta la dimisión de los miembros de su Gobierno y pide al primer ministro, el español Manuel Valls, que forme un nuevo ejecutivo que cierre filas con las reformas. La satisfacción de los ciudadanos franceses con la gestión de la crisis ha caído al 36%

Francia se enfrenta a una nueva crisis de Gobierno tras la dimisión en bloque del gabinete liderado por Manuel Valls, a quien Hollande ha pedido que forme un nuevo gabinete en el plazo de 24 horas. La renuncia de los ministros se ha gestado en torno a la figura del ministro de Economía, Arnaud Montebourg, el político más díscolo con las medidas de austeridad y las reformas para relanzar la economía, cuyo estancamiento dio alas a la protesta en el seno del socialismo. Tanto el presidente de la República como el primer ministro, Manuel Valls, han reiterado hasta la saciedad que no van a modificar el plan nacional fijado, a pesar de las demandas por unas políticas de apoyo al crecimiento de consumo, más que en recortes.

Hollande ha reclamado unidad en torno a su proyecto político y “un equipo coherente con las orientaciones definidas por nuestro país”, según un comunicado emitido por la República. El Gobierno dimisionario fue nombrado hace apenas cinco meses y desde el primer momento anunció un duro ajuste económico para hacer frente a la crisis. Sin embargo, las medidas adoptadas no han surtido el efecto deseado y Europa ha sufrido un frenazo del que por el momento solo España se ha librado. A principios de este mes, el Gobierno francés admitió que sería imposible alcanzar los niveles de crecimiento previstos del 1%. Alemania, por su parte, ha visto hundirse su economía a un crecimiento del 0,2% entre abril y junio, según recoge la BBC.

El ministro de Economía, Arnaud Montebourg hizo público el sábado el conflicto interno del Gobierno en una entrevista concedida al diario Le Monde. Criticó a Manuel Valls defendiendo que hay que “priorizar la salida de la crisis y dejar en segundo plano la reducción dogmática de los déficits, que conducen a la austeridad y al desempleo”.

El ministro rebelde no escatimó críticas a la canciller alemana Ángela Merkel -hoy reunida con Rajoy-, pidiendo a Hollande mayor firmeza en su trato con ella y “elevar el tono”., insistiendo en que no es “un debate sobre autoridad” sino sobre “la dirección económica”. Esta postura fue respaldada por el ministro de Educación, Benoit Hamon, en declaraciones de Le Parisien y en la llamada fiesta rosa del partido, evento que reúne a varios políticos socialistas.

Valls advirtió a Montebourg que había cruzado “una línea roja”, admitiendo que no eran cercanos, “pero que su problema no tenía que afectar al Gobierno. “Nuestro voluntad es estar al servicio de reunir a la izquierda y pensar en el Gobierno”, recoge Le Monde.

Montebourg, en una intervención radiofónica en Europe 1, volvía a desacreditar a Valls al opinar que no cree en una crisis de Gobierno ni en un primer ministro que se separa de quienes proponen “dentro de un debate legítimo”.

Los franceses, insatisfechos

El presidente de Francia confía en Manuel Valls aun en las horas bajas y a pesar de su renuncia. No tiene más remedio. Así lo demuestra que le encargue la formación de un nuevo equipo de Gobierno, pero según el barómetro del Instituto Ifop, los franceses no comparten este respaldo al primer ministro.

Manuel Valls ha perdido nueve puntos en los últimos dos meses y 20 puntos porcentuales en tres meses. Los satisfechos se sitúan por tanto en un 36% con el primer ministro y, por el contrario, crecen los que no están a gusto con los resultados del político de origen español, que alcanzan el 59%. El 29 de abril sacó adelante un ajuste de 50.000 millones en tres años, lo que se tradujo en rebajas para las cotizaciones sociales y el pago de impuestos de las empresas y la congelación de las pensiones. Dentro de su mismo partido, 33 diputados rechazaron la reforma y se abstuvieron a la hora de votarla.

Tampoco Hollande logra mantener los buenos porcentajes de antaño. Antes, conseguía más del 50%, y ahora, según esta misma encuesta, se sitúa en el 43% de satisfechos con su gestión. La semana pasada el presidente declaraba que iba a acelerar las reformas rebajando los impuestos para las rentas más bajas.

El hombre de confianza de Hollande

En cuanto a Valls, nacido en 1962 en Barcelona, es un político casado con hijos y está licenciado en Historia, en la Universidad de París I-Tolbiac. De hecho, ha publicado varios trabajos académicos entre 2010 y 2013. Su mandato ha durado 147 días. Otros políticos que le precedieron estuvieron menos tiempo: Filon estuvo 42 días; Raffarin, 41 días, y Ayrault, 36. Y por lo alto se sitúan Jorpin con 1.799, recoge Le Monde.

El 2 de mayo tuiteaba que “Hollande es bueno en todo”. Sin embargo, el Partido Socialista perdía fuelle en las urnas en marzo de este año, ganando empuje la extrema derecha, que lograba atraer a poco más del 40% de los electores. Como positivo para la formación: Anne Hidalgo conseguió la deseada alcaldía de París.