Un acuerdo entre el Fondo Monetario Internacional (FMI) y las autoridades de Gobierno tendrá como estación obligatoria el compromiso de aplicar una política de austeridad.

Una misión oficial encabezadas por la presidenta del Banco Central de Honduras (BCH), María Elena Mondragón, y el secretario de Finanzas, Wilfredo Cerrato, se encuentra en Washington participando en una serie de reuniones con personeros del FMI.

Entre las metas indicativas que han sido analizadas y discutidas entre las partes destaca la contención del gasto.

En esas reuniones, el organismo internacional ha hecho hincapié en la necesidad de adoptar medidas para contener el excesivo gasto de la administración central.

El gobierno de Honduras ha estimado que los gastos totales sumarán L86,990.5 millones. En el período 2013-2014, los gastos corrientes pasarán de L68,807.5 a L71,060 millones, con un incremento de L2,252.5 millones.

No obstante, ese aumento se explica porque la partida de sueldos y salarios subirá de L34,200 a L36,147 millones durante el período analizado, con una alza de L1,947 millones.

El control del gasto ha sido uno de los principales obstáculos para el buen desempeño de la economía nacional, ya que ha acrecentado el enorme déficit fiscal del país.