Fuente: EFE

El Gobierno irlandés defendió hoy su régimen fiscal y reiteró que no ha infringido la legislación de la Unión Europea (UE) sobre la concesión de ayudas estatales a multinacionales como Apple.

En un comunicado, el Ministerio irlandés de Finanzas aseguró que no ha establecido pactos secretos con las multinacionales que han instalado bases de operaciones en este país para beneficiarse de su baja fiscalidad.

“Irlanda está segura de que no hay violación de la normativa sobre ayuda estatal en este caso y ya ha emitido una respuesta formal a la Comisión (Europea -CE)) a principios de este mes”, señaló la nota.

El Gobierno de Dublín de coalición entre conservadores y laboristas divulgó ese comunicado después de que el Ejecutivo Comunitario anunciase hoy que dará a conocer mañana los motivos por los que ha investigado las ayudas a Apple en Irlanda.

El Gobierno irlandés sostiene que la CE está estudiando “las opiniones avanzadas” ofrecidas a Apple “hace muchos años” respecto a la manera en que la multinacional “podía calcular la base impositiva impuesta sobre los beneficios”.

“La investigación (de la CE) se refiere a un asunto técnico de fiscalidad en relación con esa compañía y no tiene que ver con el impuesto sobre sociedades de Irlanda o el régimen fiscal corporativo en general”, precisó el Ministerio de Finanzas en el comunicado.

El impuesto sobre sociedades está fijado en el 12,5 por ciento en este país y para algunos socios comunitarios es demasiado bajo y constituye, dicen, un caso de competencia desleal.

La Comisión publicará mañana los motivos en los que se ha basado para abrir en junio una investigación en profundidad sobre el régimen fiscal del que se ha beneficiado el gigante estadounidense Apple en Irlanda, aunque aclaró que todavía no tiene resultados sobre la misma.

En mayo de 2013, Dublín ya se vio obligado a defender su sistema fiscal después de que el Senado estadounidense señalara a Apple por evadir el pago de impuestos en EEUU.

Un informe del subcomité del Senado en Washington aseguró entonces que el gigante tecnológico había aprovechado resquicios en el código tributario de EEUU y utilizado empresas en el extranjero para evadir el pago de miles de millones de dólares en impuestos.

La investigación denunció que Apple creó dos subsidiarias en Irlanda que no tenían empleados ni presencia física, y su único propósito era canalizar miles de millones de dólares de sus ganancias globales para evitar el pago de impuestos en EEUU.

Aunque aquel informe no acusó a Apple de violar ley alguna, sí afirmó que la empresa utilizó un complejo andamiaje para evitar pagar impuestos en ganancias de al menos 74.000 millones de dólares entre 2009 y 2012.

Las dos subsidiarias irlandesas, identificadas como Apple Operations International y Apple Sales International, suscribieron acuerdos con las autoridades tributarias de Dublín que, para efectos prácticos, permitieron que Apple las utilizara para proteger sus ganancias en el exterior, aseguró el documento.