Fuente: El País

El Gobierno planea un nuevo tributo para la banca. El PP prepara una enmienda a los Presupuestos de 2016, que actualmente se tramitan en el Senado, para que las entidades financieras paguen un tributo por los avales del Estado sobre los activos fiscales diferidos (DTA). Con esta enmienda, el Ejecutivo espera esquivar la investigación que Bruselas tiene abierta sobre estas ayudas, que permiten a los bancos cumplir los requisitos de capital.

El Ejecutivo popular prevé registrar este lunes una enmienda en el Senado por el que cambiará el tratamiento fiscal de los activos fiscales diferidos (DTA) en el impuesto de sociedades, según fuentes gubernamentales. El cambio busca que las entidades financieras paguen por los avales que el Estado concede a los DTA, unos derechos que permiten a las empresas reducir su factura tributaria en el futuro.

Estas garantías estatales permiten a los bancos computar los activos fiscales como capital de máxima calidad y cumplir los requisitos de capitalización. La práctica, que también siguieron Grecia, Italia y Portugal, está siendo investigada por Bruselas para determinar si constituyen ayudas públicas ilegales.

En realidad, la enmienda va dirigida precisamente a despejar las dudas de la Comisión Europea ya que al tener que pagar los bancos por los avales estatales ya no podrán ser consideradas ayudas públicas ilegales, a juicio del Gobierno.

Estos activos son beneficios fiscales que las entidades financieras pueden recuperar en los próximos años. Entre los casos más típicos de DTA están las pérdidas registradas en años anteriores, que, a efectos fiscales, permite reducir los impuestos que se pagan por los beneficios logrados en ejercicios futuros. También se incluyen las provisiones, que no son deducibles fiscalmente hasta que se materializa la pérdida. Y por último, los planes de pensiones que los bancos constituyeron para sus empleados, que hasta que no se paguen no se pueden considerar gasto fiscal.

Hasta 40.000 millones de capital

El Estado decidió garantizar los activos fiscales diferidos a finales de 2013, en plena crisis financiera, para que los bancos pudieran monetizarlos y convertir hasta 40.000 millones de euros en capital para cumplir con los requisitos financieros de Bruselas.

Aunque ahora los bancos tendrán que pagar por estos avales, aún está por ver cuál será la cuantía de la tasa que abonarán y cómo afecta a su tratamiento en el impuesto de sociedades.

Otra de las enmiendas que el PP presentará a la Ley de Presupuestos en el Senado establece un régimen transitorio para que los agricultores puedan adaptarse a los cambios en el régimen de módulos que introduce la reforma fiscal.

El Gobierno redujo los límites para acogerse a este régimen simplificado de tributación del IRPF. Así, los agricultores que ganen más de 200.000 euros quedarán excluidos de este sistema. Asimismo, los que tengan unos rendimientos íntegros de más de 75.000 euros tampoco podrán acogerse al mismo. Pero con la enmienda, el Ejecutivo suaviza estos límites al elevarlos a 250.000 euros y 125.000 euros respectivamente. De esta forma, más agricultores podrán beneficiarse del sistema de módulos.