Fuente: El mundo.es

La subida de impuestos, la corrupción y el alza del paro han disparado la economía sumergida durante la crisis. Según un informe de Gestha, la economía B alcanzó en 2012 los 253.000 millones de euros, casi un 25% del PIB, tras haber crecido en 60.000 millones en los últimos cuatro años.

«Hay un grave problema de moralidad en España y la clase política hace poco por dar ejemplo», señaló Carlos Cruzado, presidente del sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha) en la presentación del informe ‘La economía sumergida pasa factura y el avance del fraude en España durante la crisis’.

Según Cruzado, «los casos de corrupción son un factor en alza» a favor del fraude y «a mayor fraude, más economía sumergida», añadió. El cóctel completo de las causas para que en los últimos cuatros años se haya disparado la economía sumergida se completa con «el alto volumen de desempleo, sobre todo el procedente del boom del ladrillo y su efecto de arrastre, que ningún Gobierno atajó, y la subida de impuestos realizada por el Ejecutivo del PP para aumentar la recaudación y reducir el elevado déficit público. A todo esto sumó también la falta de transparencia pública que «incentiva a la vez la corrupción y la economía sumergida», y la «estructura de los impuestos», que permiten la elusión de algunos colectivos, como los autónomos en módulos, o las grandes fortunas.

Según Gestha, entre 2008 y 2012, el tamaño de la economía B aumentó en 60.000 millones (un 31%), a una media de 15.000 millones por año, hasta situarse en el 24,6% del PIB frente al 17,8% al inicio de la crisis. El peor año fue 2009 ya que sólo en este ejercicio el dinero oculto se disparó en más de 27.000 millones.

Esto significa que sólo en 2012 se escaparon más de 253.000 al control de Hacienda ya que eludieron cualquier tributación. «Esta cifra seguirá en aumento por la ineficiencia de la Administración Tributaria», matizó Cruzado.