Fuente: Expansión

Los partidos con representación parlamentaria y los emergentes ya han hecho sus apuestas en materia fiscal durante la campaña para las elecciones autonómicas y municipales del próximo domingo.

Desde el PP a Podemos, todos los candidatos a los gobiernos comunitarios y locales han definido sus prioridades en sus programas marco para las elecciones autonómicas y municipales, con las miras puestas en la cita de los electores después del verano para elegir al próximo presidente del Gobierno.

PARTIDO POPULAR

A grandes rasgos, el PP basa su mensaje en materia fiscal en bajar tramos autonómicos del IRPF para aumentar las rentas de las familias, impulsar bonificaciones y rebajas fiscales para los emprendedores y recortes en el impuesto de sucesiones y donaciones entre padres e hijos y cónyuges. También contemplan reducir a la mitad el impuesto de actos jurídicos documentados que gravan préstamos hipotecarios. En esta línea, han sido muy sonadas en campaña las propuestas de Esperanza Aguirre en Madrid y Rita Barberá en Valencia de bajar “drásticamente” el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y el Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos (plusvalía).

El PP también asegura en su programa marco para las autonómicas y municipales que mantendrá los beneficios fiscales para familias, jóvenes y empleo e incorporará “nuevos beneficios para favorecer el emprendimiento y la creación de empresas y empleo”.

Durante esta legislatura, el Gobierno decidió posponer la reforma del sistema de financiación autonómica para homogeneizar el pago de tributos en todo el territorio nacional, propuesta que recupera para un segundo mandato en el que buscará “el mayor consenso posible”. “Los impuestos locales y autonómicos deben ayudar a financiar el gasto territorial”, argumenta.

Otro de los objetivos de los ‘populares’ es permitir a los contribuyentes “planes personalizados” de pago de los tributos municipales en el año fiscal según su situación personal, lo que permitiría posponer el pago de un tributo en condiciones económicas adversas. También ha contemplado agilizar y simplificar el pago de tasas públicas de competencia autonómica e impulsar la lucha contra el fraude fiscal, así como revisar los impuestos y tasas que más distorsionan el tráfico mercantil y la capacidad de inversión y creación de empleo de la economía, tanto en el ámbito municipal como en el autonómico. En cuanto a impuestos indirectos, han prometido bajar el IVA de los espectáculos del 21% actual al 10%.

PSOE

El PSOE promete bajar los tramos autonómicos del IRPF a las clases medias y más desfavorecidas y bonificar a los emprendedores, fórmula que aplicaron en la campaña para Andalucía, comunidad por la que ha apostado el partido como “principio del cambio seguro”. El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, aseguró en Zaragoza que si llega a La Moncloa no subirá los impuestos “ni un céntimo de euro” a la clase trabajadora, y sí a quienes ahora “no pagan”: los grandes patrimonios y fortunas.

El partido apuesta en su programa marco para las elecciones autonómicas por una reforma fiscal contra la actual que “favorece a las rentas más altas y deja al margen a las más bajas”, por lo que quiere una “fiscalidad más justa”.

Así, han propuesto imponer un tributo mínimo del impuesto de sucesiones y donaciones en todas las autonomías para evitar “la competencia a la baja” entre las comunidades autónomas que pone en riesgo su continuidad. “Proponemos recuperar el gravamen efectivo en la imposición sobre sucesiones y donaciones, limitando la competencia fiscal y estableciendo un mínimo homogéneo (...)”, señala el programa.

Al mismo tiempo, los socialistas creen que deben eliminarse “determinadas excepciones que solo benefician a contribuyentes con mayor capacidad económica, estableciéndose un mínimo exento para los patrimonios reducidos”. En este sentido, han prometido “reducir al máximo la cuota tributaria del impuesto de plusvalía para quienes sufran la pérdida de su vivienda en subasta y para quienes acuerden la dación en pago” cuando la ley lo permita.

En cuanto a impuestos indirectos, superan la promesa del PP de bajar el IVA de los espectáculos hasta el 5%. El PSOE concreta la lucha contra el fraude en un plan específico “prioritario para los poderes públicos” y por ende, para la sociedad española.

UPYD

La baza fiscal del partido de Rosa Díez es “bajar impuestos a quienes pagan demasiado”: rebajar “con equidad” el IBI y la plusvalía y establecer un límite conjunto de la cuota del IRPF y patrimonio. También equilibrará el pago del impuesto de sucesiones y patrimonio y propone un tratamiento más favorable de la vivienda habitual mediante una reducción del 20% en la cuota hasta un límite de 150 euros.

UPyD se ha comprometido a impulsar una bajada del impuesto sobre la renta en los tres tramos más bajos de la escala y ampliar la horquilla de exención del pago a rentas de menos de 14.000 euros anuales, tal como mencionaban en su propuesta de reforma fiscal que trasladan a sus propuestas para las autonómicas.

En lo referente a Sociedades, contempla que el beneficio a efectos fiscales se ajuste mejor al beneficio contable y evitar el “efecto salto” en los tipos de gravamen que desincentiva el crecimiento de las empresas.

En Patrimonio quieren reducir los tipos y quieren que el impuesto sobre la plusvalía no grave las ejecuciones hipotecarias. Apuestan también por la Supresión del Impuesto sobre los depósitos bancarios y por una rebaja del 10% del impuesto especial sobre la electricidad.

También incluyen una reducción paulatina de 2 puntos (equivalentes al 7%) en las cotizaciones a la Seguridad Social y dotar de mayores competencias y medios al Defensor del Contribuyente. En cuanto al fraude, apuestan por la creación de una Policía fiscal fruto de un convenio entre la AEAT y el Ministerio del Interior en la que se integrarían unidades especializadas de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, junto con unidades operativas de Vigilancia aduanera.

IZQUIERDA UNIDA

En Izquierda Unida se quiere reducir la presión fiscal a las rentas más bajas y subirla a las más altas, así como aprobar nuevos impuestos municipales. Quieren corregir la actual política fiscal y presupuestaria regional mediante la imposición directa frente a los impuestos indirectos, hacer más progresivo el tramo autonómico del IRPF eliminando exenciones y deducciones e imponer gravámenes al ahorro, el lujo y las actividades con impacto ambiental.

En su propuesta de reforma del IRPF contemplan una tributación igual de las rentas del trabajo y del capital, integrando todos los rendimientos del contribuyente en una única base para que desaparezca la distinción entre base liquidable general y base liquidable del ahorro, así como dos nuevos tramos en el IRPF: para las declaraciones comprendidas entre 60.000 y 120.000 de base liquidable con una elevación del tipo del 43 al 45% y un último tramo para cuotas líquidas superiores a 120.000 euros anuales con un tipo del 50%.

En palabras de su coordinador federal, Cayo Lara, IU quiere un reparto “más justo y equitativo” para lo que pondrán más impuestos a las grandes empresas, una tasa a las grandes fortunas que sustituiría al impuesto de patrimonio, menos presión fiscal a los trabajadores y un gravamen para las viviendas vacías y las grandes superficies comerciales. En Andalucía, IU concretó un impuesto sobre las grandes fortunas que deberían pagar el 20% de sus ganancias y que sustituiría al actual de Patrimonio.

IU también ha presentado en la campaña para los comicios autonómicos y municipales la propuesta de recuperar un tipo impositivo del 35% para las empresas con base imponible de más de 100 millones de euros, limitar las bonificaciones y exenciones fiscales de impuestos de sociedades a las empresas a un porcentaje de entre el 3 y el 5% y condicionarlas a la creación de empleo, es decir, que no puedan desgravar si no crean empleo.

Añaden la modificación de la legislación relativa a las sicav y bonificaciones para pymes que creen empleo o el límite de salarios máximos en el sector privado y la eliminación de gastos deducibles del impuesto de sociedades las retribuciones de más de 90.000 euros anuales.

Contempla, asimismo, un impuesto de transacciones financieras hasta que la Unión Europea ponga en marcha la tasa Tobin y dotar de más recursos de la Agencia Tributaria para luchar contra el fraude fiscal.

En el IVA, IU propone un tipo superreducido del 4% para ciertos alimentos básicos que ahora no están, compresas y pañales y la creación de un IVA especial al 25% para bienes de consumo de lujo. Contemplan también una reforma del sistema de declaración por módulos y un Proyecto de Ley sobre financiación de las Haciendas Locales en la que se tengan en cuenta criterios medioambientales, además de la creación de una fiscalidad verde basada en el principio de “quién contamina paga”, así como la obligatoriedad para la Iglesia del pago del IBI.

PODEMOS

El partido liderado por Pablo Iglesias ha propuesto una subida de impuestos general en todas las autonomías, gravar más a quienes ganen más de 50.000 euros y un patrimonio de más de 400.000 euros para compensar la rebaja fiscal a las rentas de menos de 25.000 euros. En concreto, apuestan por eliminar la mayoría de deducciones autonómicas en IRPF, aumentar el número de tramos e incrementar la progresividad de la parte autonómica autonómico y bajar los tipos mínimos a rentas inferiores a 25.000 euros, lijando los tipos entre 25.000 y 50.000 euros y subiéndolos para las rentas de más de 50.000 euros.

Incluyen una ecotasa en los establecimientos turísticos; un impuesto para hipermercados y grandes superficies en función del número de envases y embalajes que generen y bolsas de plástico de un solo uso. También derogarán las bonificaciones en el impuesto sobre sucesiones y donaciones y revisar el impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados.

En el capítulo sobre rescate fiscal, Podemos propone reducir el mínimo exento del impuesto sobre el patrimonio a 400.000 euros “frente a los 700.000 euros aplicables de manera general” y quiere derogar las bonificaciones en Sucesiones y donaciones.

Apuesta igualmente por desarrollar un “Plan de Garantía de Renta” para mejorar y coordinar las denominadas “Rentas Mínimas de Inserción” que ya existen en muchas comunidades, y otras medidas similares. Uno de los objetivos será aproximar estas rentas, “de forma gradual y en virtud de las posibilidades”, al Salario Mínimo Interprofesional (SMI) anual.

CIUDADANOS

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, propone volver a los tipos impositivos previos a la crisis simplificando tipos, eliminando deducciones y acometiendo una armonización de la tributación autonómica.

También apuesta por consensuar el impuesto de sucesiones en toda España con una horquilla para las comunidades autónomas de entre el 4 y el 10% y establecer unas exenciones más amplias para favorecer a las clases medias; congelar la cuota efectiva del IBI y bonificar con hasta el 95% a los pisos de particulares que los cedan para alquiler social; ofrecer bonificaciones fiscales a emprendedores en los dos primeros años de actividad.

En su programa fiscal contemplan subir los impuestos a las personas con una renta alta, todavía sin concretar, y bajarla a las rentas medias, también sin concretar.

Sí concretan en el Impuesto sobre la Renta (IRPF), que quedaría reducido de los cinco tramos actuales a tres, manteniendo los mínimos exentos actuales (12.000 euros). Los tipos quedarían en el 18% hasta 22.500, en el 28% entre los 22.500 y hasta los 75.000 euros y en el 42% a partir de 75.000 euros.

Ciudadanos quiere promover un Complemento Salarial Anual, que supone un crédito fiscal para los menores ingresos, y que puede alcanzar los 5.500 euros por hogar. Una persona que gane, por ejemplo, 9.000 euros, recibiría del Estado 2.500 euros añadidos. Los complementos aumentan con el número de hijos y se crea uno para pensionistas de hasta 500 euros en forma de deducción sobre la cuota estatal.

El IVA quedaría reducido a dos tramos: un reducido del 7% y uno normal en el 18%. En el primero confluirían el actual superreducido (4%) y reducido (10%), con lo que los productos de ambos grupos quedarían en el 7%, que aglutinaría a los dos, también hostelería. El nuevo tipo de Sociedades será único y se aplicará también a las pymes y estará en el 20%. “Proponemos avanzar progresivamente hacia la eliminación total de la deducción de intereses por encima de un millón de euros”, explica el documento.

También aboga por la eliminación de la exención indiscriminada de las plusvalías de las sociedades que participan en un 5% del capital de otra sociedad cuando venden su participación y la eliminación de las deducciones de “reversión de medidas temporales”.

Ciudadanos también quiere un único mínimo exento para toda Españaen Sucesiones cuya cuantía posibilite que las herencias inferiores a un millón de euros por hijo no tengan que tributar, así como un Impuesto de Patrimonio con tipos muy bajos y un mínimo exentos de un millón de euros.

Ciudadanos propone devolver el control fiscal de las sicav a la Inspección de Hacienda y promover su apertura y exigirá los importes no ingresados por los defraudadores acogidos a la amnistía fiscal. Sugieren también restringir el régimen de módulos a pequeños empresarios que facturan como mínimo un 75% de sus operaciones a consumidor final y endurecerán las sanciones administrativas y penales por la emisión y deducción de facturas falsas o falseadas.