Fuente: Revista Summa

A pesar del buen ritmo de la economía panameña y el actual aumento en el salario mínimo, el 90% de la población no paga impuesto sobre la renta, es decir, existe un 1.569.438 panameños con un salario menor a US$900.

En el marco del III Congreso Internacional de Derecho Tributario, realizado por el Tribunal Administrativo Tributario (TAT), Nicolás Ardito Barletta, presidente del Centro Nacional de Competitividad (CNC) y participante de la conferencia, comunicó que los impuestos sobre la renta (ISR) representan el 46% del total de los ingresos tributarios del país.

Esto quiere decir que el año pasado, por ejemplo, el Estado recaudó US$5.020 millones en ingresos tributarios, de los cuales US$2.309 millones corresponden al pago del ISR.

El ISR es un impuesto progresivo, lo que significa que mientras más salario devengas, el porcentaje de los impuestos que se debe pagar será mayor, y en Panamá solo el 10% de la población, es decir, 174.382 personas, reciben un ingreso anual de más de US$11.000 (US$900 mensuales).

Comentó que el impuesto corporativo sobre la renta (que alcanzó los US$1.030 millones en 2013) no debe tener un porcentaje alto, porque puede llegar a disuadir a los inversionistas extranjeros de invertir en Panamá.

El economista Rolando Gordón difirió con Barletta y apuntó que el ISR “bajó del 30% al 25% sin ningún tipo de explicación”, y opina que el Estado debe subir el impuesto a las empresas “al que estaba anteriormente (es decir 30%)”.

Los jóvenes y empleo

Enlazado con este tema, el presidente del CNC mencionó que el desempleo en el país es solo del 4%, sin embargo, el 10% de los jóvenes entre 24 y 26 años se encuentran en esta situación.

Barletta afirma que el desempleo de la juventud es un reto y un desafío tanto a nivel nacional como internacional, y agregó que por este motivo muchos no tienen nada que hacer y se empiezan a crear las pandillas, a dejar los estudios, entre otras cosas. “Por más que existan proyectos en contra del desempleo juvenil, hay que inducir a las empresas a contratar a más jóvenes”, destacó.

Pero existe una limitante en este sentido, el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) detalló que el 38% de las empresas en Panamá tienen dificultades al momento de llenar una vacante y la causa es la “escasez de talento” en el país.

El Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) determinó que se debe tener mayor actuación en la eficiencia del mercado laboral para aportar a la competitividad del país, ayudando con la flexibilidad laboral, compensación y productividad, diversidad de género en fuerza laboral y desarrollo de competencias generales.

Índices internacionales, como los datos del Foro Económico Mundial (2013-2014), presentan que el salario y la productividad de Panamá se encuentran en la posición número 111 del ranking mundial y que uno de los factores más problemáticos para hacer negocios en el país es la fuerza laboral inadecuadamente preparada.

Estadísticas proporcionadas por Barletta muestran que la capacidad para generar ingresos depende de la educación que tenga la persona. El promedio de ingreso mensual de una persona que no cuenta con ningún tipo de educación es de US$189, el que estudió la primaria está cerca de los US$243, secundaria US$746, mientras que los que cuentan con educación superior como universidad, posgrados, maestrías o doctorados pueden empezar con un salario de US$1.150.

Sostuvo que la educación es el vehículo para la realización personal y “hay que mejorar la calidad de la educación para la participación activa de los panameños en el mercado laboral.

El crecimiento económico de Panamá ha ayudado con la generación de más de 300.000 empleos, pero a pesar de esto, sigue existiendo una desigualdad social muy marcada y que se puede observar en los índices de pobreza del país.

Barletta puntualizó que el 25% de los panameños son pobres, a pesar de haber disminuido la tasa a 12,5%.

En Panamá, el 37% de la población son jóvenes menores de 20 años y el 57% de ellos se encuentran en situación de pobreza, dijo Barletta.