Fuente: CentralAmericanData

En Panamá la ley 31 de 2009 faculta a la Administración Tributaria a pagar una recompensa del 25% de toda suma que el Estado logre recaudar como consecuencia de una denuncia de evasión.

En su artículo de opinión en Prensa.com, Osvaldo Lau señala que el negocio de organizar oficinas que se “....dedican a las denuncias fiscales…han prosperado en otras jurisdicciones, por lo que no le “...asombraría ver a algún creativo organizar una empresa para realizar denuncias sobre evasiones, omisiones, retenciones, apropiaciones, defraudación de impuestos y demás infracciones al Código Fiscal.”

Señala que “...La oportunidad pareciera propicia porque la recompensa es atractiva, cual dama en su noche de bodas, pues la Ley 31 de 2009 ofrece el 25% de toda suma que el Fisco recaude como consecuencia de una denuncia, con el incentivo adicional de que el denunciante no está obligado a pagar impuesto alguno (tax free) sobre la recompensa que reciba. Como quiera que el conocimiento es poder… conocer hechos que califican de evasión fiscal, propicia el poder de obtener ingresos importantes.”

“...Y todo ello es confidencial, pues la misma Ley 31 de 2009 obliga a la Administración Tributaria a guardar reserva sobre la identidad del denunciado y demás hechos de la denuncia, aunque curiosamente no establece sanciones para quien rompa la reserva. En cambio, si el mismo denunciante rompe la confidencialidad puede perder la recompensa.”