Fuente: La Prensa de Panamá

Panamá quedó en la posición 166 de 189 países analizados en el informe Paying Taxes (Pagando impuestos) de la firma PWC y el Banco Mundial, y que forma parte del informe Doing Business (Haciendo negocios). 

El estudio provee información de los sistema impositivos de 189 países de todo el mundo y facilita la comparación entre unos, “estimulando la discusión entre empresas y gobiernos sobre la política fiscal y su impacto económico”, señala el reporte. 

Las variables que se analizan son tres: la tasa impositiva total, el tiempo que toma pagar los impuestos al año y la cantidad de veces que se deben hacer pagos al fisco. 

En Panamá la tasa impositiva es de 37.2%, la sexta más baja en la región América Central y Caribe. 

No obstante, en los otros dos indicadores el país queda rezagado al vagón de cola. Especialmente en lo que se refiere al tiempo que dedican los empresarios panameños para cumplir con el pago de impuestos: 417 horas, el peor registro en la región. En este campo el promedio regional es de 211 horas, prácticamente la mitad que en Panamá. 

En lo que se refiere al número de pagos que se deben hacer, Panamá (52) ocupa la tercera posición por la cola, solamente por encima de El Salvador (53) y Antigua y Barbuda (57). Los mejores puestos en este aspecto lo ocupan Guatemala (8 pagos), República Dominicana (9) y Puerto Rico (16).

En el informe Doing Business, que mide 10 variables para determinar la facilidad de hacer negocios en un país, la peor nota para Panamá fue precisamente en “pago de impuestos”. En el ranking global Panamá quedó en la posición 52, tres mejor que el año anterior. 

El secretario de Asuntos Económicos y Competitividad de la Presidencia, Miguel Ángel Esbrí, reconoció en una presentación reciente que este es uno de los retos que enfrentará esta administración y que estudian distintas acciones para corregir los indicadores. Por su parte, el director general de Ingresos, Publio Cortés, admitió que la relación con el contribuyente es deficiente y se deben hacer esfuerzos para mejorarla.

En teoría, un sistema impositivo sencillo facilita el cumplimiento de las obligaciones fiscales de los contribuyentes, lo que representaría una mejora en las recaudaciones tributarias. Además, informes de este tipo son considerados por las empresas extranjeras para tomar sus decisiones de inversión, de manera que una mejora sustancial en este sentido incentivaría la inversión extranjera.