Fuente. El Economista México

Organizaciones civiles propusieron a la Cámara de Diputados incrementar los impuestos que se cobran en bebidas azucaradas y en el tabaco, con el fin de reducir su consumo, evitar enfermedades como la obesidad y obtener mayores ingresos para ayudar a los damnificados de los sismos del 7 y 19 de septiembre.

“Si se incrementara el impuesto de bebidas azucaradas de 1 a 2 pesos por litro, la recaudación por estos productos pasaría de 23,348 millones de pesos a 45,348 millones de pesos”, expuso Yarishdy Mora, coordinadora de la coalición Contrapeso (red de organizaciones de la sociedad civil).

Al participar en la reunión ordinaria de la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados, expuso que con los 22,000 millones de pesos adicionales se podrían ayudar a los damnificados en temas como la reparación de la red hidráulica, aumentar la cobertura de agua potable en zonas rurales, y proveer de suministro los bebederos en escuelas y hospitales.

Explicó que, desde el 2014, cuando se aplicó el impuesto a bebidas azucaradas, el consumo por persona en refrescos se redujo bastante.

“En el 2014 se observó una reducción en el consumo de 4.2 litros por persona, para el 2015 se redujo en 6.5 litros consumo por persona. El impuesto tiene poco tiempo, pero es un hecho que se ve una reducción en el consumo de estas bebidas”, aseguró.

El consumo de bebidas sin impuestos, como el agua, ha aumentado 5%, acotó.

“Con datos del Instituto Nacional de Salud Pública se proyecta que en 10 años, con el impuesto de 10%, se estarían evitando 20,000 enfermedades cardiovasculares y 18,000 muertes en un rango de edad entre 35 a 94 años”.

Al respecto, la diputada Mirza Flores comentó que el incremento de los impuestos a bebidas azucaradas no debe proponerse para ayudar a los damnificados, sino que deben enfocarse a resolver los verdaderos problemas del sistema de salud.

Con respecto al impuesto al tabaco, Erick Antonio Ochoa, director de la fundación InterAmericana del Corazón, indicó que desde el 2010 se pagan 7 pesos por el consumo de tabaco y el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a tabaco es el único impuesto que no está indexado, es decir, no se ajusta conforme a la inflación.

“La Organización Mundial de la Salud nos ha dicho que el impuesto es la medida más efectiva para reducir el consumo, por lo que se debería imponer una tasa fiscal por lo menos de 75% y en México no se tiene, incluso ha disminuido”.