Fuente: El Mundo

Podemos ha presentado una propuesta de Gobierno con memoria económica que implica un aumento del gasto público de 96.000 millones al final de la legislatura, en 2019, que sería compensado por, entre otras medidas, subidas de diversos impuestos que implicarían recaudar 28.000 millones. Estas son las principales medidas fiscales:

IRPF. Podemos plantea una reforma de este impuesto para recaudar 10.000 millones más que hasta ahora. Consiste por un lado en que “a partir de 60.000 euros de base imponible, se aumentará el número de tramos del IRPF y el tipo marginal de cada tramo desde el 45% actual hasta un 55% para rentas superiores a 300.000 euros anuales”. Además “se corregirá progresivamente la dualidad de la tarifa entre rentas del trabajo y ahorro en el IRPF, para avanzar hacia una tarifa única”, lo que supone aumentar la retención en este impuesto en productos de ahorro. Asimismo “se revisarán los beneficios fiscales que presenten un carácter más regresivo tanto en el IRPF como en el impuesto de sociedades”. “Se eliminará, con carácter general, el régimen de estimación objetiva en materia de actividades económicas”, añade el programa.

EMPRESAS

También quieren subir los impuestos para las empresas.“Se reformará en profundidad el impuesto de sociedades, con unos tipos efectivos realmente próximos a los tipos nominales, que se fijarán en el 30%, y se establecerá un tipo mínimo para las grandes empresas y un tipo diferencial para los beneficios distribuidos los beneficios reinvertidos, que será del 25%”. En este apartado esperan recaudar 12.000 millones

SUCESIONES Y PATRIMONIO

El partido de Pablo Iglesias sostiene que ninguna comunidad autónoma debe haber exención como sucede actualmente en Madrid. “Se recuperarán y revitalizarán los impuestos sobre la riqueza, sucesiones y donaciones, modificando el mínimo exento en el impuesto sobre patrimonio y favoreciendo la derogación de las bonificaciones en el impuesto de sucesiones y donaciones de forma coordinada en todas las comunidades autónomas”. Cuantifican en 2.000 millones esta medida, que es menos ambiciosa que las anteriores.

IVA. Prometen que subirá al 25% “para artículos de lujo”, pero bajará en otros productos. “Se aplicará el tipo superreducido del 4% de IVA a un mayor número de alimentos y bebidas no alcohólicas, y se aplicará el tipo reducido del 10% a todos los suministros básicos (calefacción, gas, electricidad) que actualmente no lo tienen”.

“También se reducirá el tipo del IVA aplicable a productos de gran interés social como son los productos culturales y escolares, para volver a la situación previa antes de la reforma del Partido Popular, y desarrollar una nueva fiscalidad (del 25%) para los artículos de lujo”. Resultado, una menor recaudación que la actual en 4.000 millones.

NUEVOS TRIBUTOS

Plantean nuevos impuestos para recaudar hasta 8.000 millones adicionales, Procederán de la banca, de las transacciones financieras y medioambientales, principalmente. Entre estos últimos proponen “reformar el impuesto sobre vehículos de tracción mecánica para tomar en consideración las características contaminantes de los vehículos”; equiparar los impuestos en gasóleo y gasolina y “estudiar la posibilidad de establecer tasas por el uso de determinadas infraestructuras de transporte”, además de “la aplicación de impuestos de congestión en ciertas ciudades para incentivar el transporte público”.

Con todas estas medidas no alcanza para financiar el aumento del gasto público para dotar a su llamado Plan de Bienestar Social y Modernización Económica, que incluye la prometida “renta garantizada” de 600 euros mensuales como mínimo, la reversión de los recortes en sanidad o educación y el aumento de inversiones “para la transición energética”. Supondrá un gasto anual progresivo de 24.000 millones.

Para financiarlo, además de la subida de impuestos, Podemos asegura que puede obtener 12.000 millones de incrementar la lucha contra el fraude fiscal en 2019. Pero sigue sin bastar. Podemos asegura que habrá 29.700 millones adicionales por lo que llama el «Efecto multiplicador» derivado del efecto expansivo de la propia política presupuestaria. Sostiene que “el gasto público del Estado genera actividad económica, lo cual se traduce finalmente en un mayor consumo e inversión y, con ello, en mayor recaudación fiscal”.

Finalmente, para poder cuadrar ingresos con gastos, Podemos considera imprescindible retrasar el cumplimiento del objetivo de déficit y que no baje del 2,3% del PIB hasta 2019, en abierto desafío a Bruselas. Esa relajación en la austeridad implicaría liberar otros 26.300 millones. No habla ya de no devolver la deuda, pero sí “reestructurar” -es decir, suavizar las condiciones y plazos- en la que se debe a la UE por el rescate bancario.

En suma, según su memoria económica, 96.000 millones más de gasto y 96.000 millones más de ingreso, si se cumplieran las previsiones de recaudación de Podemos.

El programa, de 98 páginas, no precisa el crecimiento que alcanzaría la economía española ni qué empleo se crearía, aunque asegura que sería de calidad. Su reforma laboral no menciona encarecer el coste del despido, pero sí, entre otros cambios, convertir los contratos termporales en indefinidos cuando transcurra un año y “reforzar” las causas por las que una empresa puede despedir por causas económicas u organizativas.