Fuente: El Diario N.Y.

El gobernador Andrew Cuomo es reconocido como un conservador fiscal. Durante la campaña a su primer mandato en 2010, afirmó que los impuestos estaban fuera de control, y el año pasado, se opuso abiertamente al alcalde Bill De Blasio cuando éste propuso subir los impuestos a los ricos para financiar su proyecto de universalización del pre-escolar (Cuomo finalmente encontró los fondos para satisfacer a De Blasio, sin subir los tributos).

Al asumir su segundo mandato semanas atrás, el gobernador anunció que continuará con la disciplina fiscal de no sobrepasar el 2% en gastos. El presupuesto de $142,000 millones presentado la semana pasada sólo aumenta el gasto en un 1.7%.

El nuevo presupuesto—que debe ser aún aprobado por la Legislatura estatal—incluye recortes impositivos de $2,000 millones. Los principales beneficiarios de estos recortes son la clase media, la industria de la región upstate y las grandes empresas, que verían reducida la tasa del impuesto a las ganancias de 7% a 6.5%.

El mayor beneficio para la clase media sería el otorgamiento de créditos fiscales a dueños de vivienda con ingresos menores a $250,000 y que paguen por encima del 6% de sus ingresos en impuestos de propiedad. El crédito promedio sería de unos $1,200 y beneficiaría a casi un millón de neoyorquinos.

Los inquilinos que ganen menos de $150,000 al año también podrán calificar para un crédito similar, de acuerdo con la proporción de sus pagos de renta que los caseros usan para cubrir impuestos de propiedad.

Los pequeños negocios también podrán ver sus impuestos reducidos en 4 puntos porcentuales para llegar a 2.5% en tres años. Esta reducción beneficiaría a 42,000 negocios en todo el estado.

El Fiscal Policy Institute, un think tank progresista, fue una de las entidades que elogió su plan de otorgar alivios fiscales para dueños de casas, pero señaló que sólo beneficia a propietarios que viven en áreas que ya cuentan con límites de impuestos.
Discusión por alza del salario mínimo

El gobernador es también moderado con la subida del salario mínimo. Activistas y organizaciones sindicales han estado presionando para que el salario mínimo aumente a $15 y que las municipalidades puedan establecer su propia tasa basada en su costo de vida.

El plan de Cuomo es subir el salario mínimo, en 2016, a $10.50 en todo el estado y a $11.50 para la Ciudad de Nueva York . El salario minímo actual es de $8.75 y subirá a $9 en 2015.