Fuente: Diario Extra

La amenaza del presidente estadounidense, Donald Trump, de imponer aranceles a las exportaciones canadienses de automóviles está causando preocupación a ambos lados de la frontera.

El líder de los demócratas en el Senado, Chuck Schumer, advirtió al presidente Donald Trump que iniciar una guerra comercial con sus aliados, y especialmente Canadá, es un sinsentido.

“Hacer la guerra con todos los aliados, especialmente Canadá, tiene menos sentido. Deberíamos concentrarnos en China, son los que no están haciendo daño y están dañando a todos. Si no hacemos algo, será un daño real en el largo plazo para Estados Unidos”, declaró este domingo Schumer en un programa de radio.

Las declaraciones de Schumer se producen después de que Trump amenazase con la imposición de aranceles a las importaciones de automóviles producidos en Canadá y 48 horas después de que Washington impusiese aranceles por valor de $50.000 millones a productos chinos.

La amenaza de Trump a Canadá se produjo inmediatamente después del fin de la Cumbre del G7, que terminó el 9 de junio en ese país.

“Dados las falsas declaraciones (de Trudeau) en su conferencia de prensa y el hecho que Canadá está imponiendo aranceles masivos a nuestros agricultores, trabajadores y compañías, he ordenado no respaldar el comunicado (del G7) mientras estudiamos aranceles a automóviles que llenan el mercado estadounidense”, dijo Trump.

El viernes Trump reveló el listado de los productos chinos de “tecnologías industrialmente significativas” a los que Estados Unidos impondrá unos aranceles del 25%. El gobierno chino impuso aranceles de represalia por valor de $50.000 millones a importaciones procedentes de Estados Unidos.

Mientras, el Departamento de Comercio estadounidense continúa realizando el estudio solicitado por Trump sobre las importaciones de automóviles, que en 2017 supusieron $228.000 millones, para determinar si suponen una “amenaza” a la seguridad nacional, lo que mantiene en vilo al sector.

Trump ha utilizado el mismo argumento de “seguridad nacional” para imponer aranceles a las exportaciones canadienses de acero y aluminio, excusa que Canadá considera un “insulto” ante la absoluta integración en materia de seguridad que existe entre los dos países.

Para Canadá la imposición de aranceles del 25% en el sector del automóvil sería devastador. El año pasado exportó a Estados Unidos $58.000 millones en automóviles. El sector emplea directamente a 130.000 personas, a 500.000 indirectamente y representa casi un 1% del producto interno bruto (PIB) del país.