Fuente: vanguardia.com

Como ya había sido anunciado, y a pesar del poco eco que tienen sus reclamaciones de mejora de la financiación de la Comunidad Valenciana en el gobierno central, el president de la Generalitat Valenciana, Alberto Fabra, ha prometido en su último discurso en el debate sobre el estado de la Comunitat que bajará los impuestos “a todos los valencianos”. Ha dicho que “lo notarán inmediatamente en enero de 2015” con “menores retenciones” y en abril con la declaración de la renta.

Fabra ha insistido en su discurso el ataque a la herencia socialista del gobierno de Zapatero, a quien ha acusado de haberles ‘impuesto’ un “sistema de financiación muy injusto para nuestra tierra”, por parte de “aquellos que querían frenar a la Comunitat Valenciana”. “Yo he reclamado, reclamo y seguiré reclamando, gobierne quien gobierne, un modelo de financiación centrado en las personas y no en los territorios”, ha dicho.

Asimismo, el president ha destacado que “la recuperación económica” en la Comunitat “ya se ha iniciado” y que hoy está “mejor que hace tres años”. En este sentido, ha incidido en que el déficit fue un 56% menor en 2013 respecto a 2011. “Mi gobierno no tiene facturas en los cajones”.

Deducciones fiscales

Las medidas que Fabra ha propuesto en el debate sobre el estado de la Comunitat Valenciana incluyen el incremento de la deducción fiscal por obras de mejora en la vivienda habitual del 10 al 25%, la reducción del tramo autonómico del IRPF -que no ha concretado pero que, según ha dicho, notarán los contribuyentes valencianos ya en este 2014- y un Plan de Ayudas para las facturas de gas y electricidad centradas en la mejora de la eficiencia energética.

En cuanto al empleo, ha asegurado la creación de 200.000 nuevos puestos de trabajo hasta 2016 con la ‘Estrategia Emplea’, a la que proponer destinar 800 millones en 5 años. Un plazo de tiempo que chocará de frente con las elecciones autonómicas y municipales de 2015, tal y como ha señalado la oposición, incrédula ante los plazos temporales expuestos por los ‘populares’.

“Quiero dejarles una cosa muy clara: no voy a exigir más sacrificios a los valencianos, lo pida quien lo pida”, ha asegurado el president, quien ha insistido en su discurso en la necesidad de que las familias, las más sacrificadas a su juicio en estos años de ajustes, empiecen a notar los efectos de la recuperación económica.

En total, ha añadido, las deducciones autonómicas y estatales del IRPF supondrán un ahorro de más de 830 millones de euros en la Comunidad Valenciana, que trasladado a una familia media con dos hijos supondrá “entre 285 y 444 euros anuales más en sus bolsillos”.

Por otro lado, ha asegurado que se pondrá “en marcha un programa de adquisición de vivienda pública”, a pesar de que el Consell todavía debe 210 millones de euros a las personas beneficiarias de las ayudas del Plan de Vivienda 2009-2012 para el alquiler, la compra o la rehabilitación de inmuebles.