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El impuesto a las personas jurídicas está cerca de revivir, pero con una rebaja para los propietarios de las sociedades.

Antes de que la Sala IV lo anulara por errores de procedimiento, el tributo era de ¢212.000 para las sociedades activas y de ¢106.000 para las inactivas (lo que equivale a un 50% y un 25% de un salario base).

Ahora, en cambio, las personas jurídicas inactivas, aquellas que no tengan ingresos, pagarían poco menos de ¢64.000 (un 15% del salario base).

En cuanto a las activas, el tributo se divide en tres escalas: ¢106.000 para las que tengan ingresos anuales por menos de ¢51 millones; ¢127.000 para las que tengan ingresos entre ¢51 millones y ¢119 millones, y ¢212.000 para las que tengan ingresos por más de ¢119 millones.

Esas escalas equivalen a un 25%, un 30% y un 50% del salario base, respectivamente.

El texto fue dictaminado en la Comisión de Asuntos Hacendarios y ahora pasará a primero y segundo debates en el plenario. De los nueve legisladores, siete se manifestaron a favor y dos en contra. Los votos negativos fueron de la socialcristiana Rosibel Ramos y del libertario Otto Guevara.

El impuesto recaudaría ¢47.146 millones, que se repartirían así: ¢39.885 millones para el Ministerio de Seguridad, ¢2.215 millones para el Ministerio de Justicia, ¢2.215 millones para el Organismo de Investigación Judicial y ¢2.831 millones para la Caja Única del Estado.

Rolando González, de Liberación Nacional (PLN), destacó que el proyecto restablecerá un impuesto que la Sala IV declaró nulo por errores de forma en la tramitación de la ley original.