Fuente: revista it now.com

La llegada de la factura electrónica a Costa Rica como sistema de uso será obligatorio es inminente a partir del segundo semestre de este año. Sin embargo, el uso del sistema no parece posicionarse con una fuerza estrepitosa.
   
“No se ha movido a la velocidad que se quisiera, la gente no se involucra hasta que la obliguen” aseguró Guillermo Varela, presidente ejecutivo de la Fundación GS-1 , quien a la vez recalcó los beneficios de este sistema, “solo en costo del papel, el porcentaje promedio de disminución de gasto es de hasta un 50% del costo de facturación”, añadió.

Los especialistas concuerdan en que se trata de un importante reto cultural donde las empresas deben visualizar los beneficios tangibles que podrían ir más allá de los ahorros de consumibles, de la eficiencia en procesos, y la liquidez de una empresa al reducir la cartera de deudores; sino que además podría conocer a quién se le envió, cuándo, si la recibió y cuando pagará.

   
Gratuito y en línea

Para los profesionales independientes, el Ministerio de Hacienda tendrá disponible en línea el sistema MiFactur@, de manera gratuita.

Sin embargo, ante la disyuntiva de cómo prevenir un colapso del sistema ante la gran cantidad de transacciones que se podrían darse al mismo momento, Carlos Vargas, director general de Tributación, afirmó que como medida de contingencia ante posibles problemas con el aplicativo se permitirá el uso de facturas preimpresas,  debidamente reguladas.

Para hacer uso del servicio estatal, el único requisito es contar con un certificado digital.


Las recomendaciones
   
Frente a la inminente llegada de la factura electrónica como medida obligatoria para todos los profesionales liberales Pablo Acevedo, director general de Ekomercio, compartió con IT Now los aspectos que se deben tomar en cuenta antes de implementar dicho sistema.

Para el experto, lo principal es ubicar realmente el negocio, encontrar la necesidad de la que emana esta implementación. Según Acevedo es importante definir el tipo de negocio, a qué se están dedicando y cómo hace sentido la implementación en el negocio.

En segundo lugar, definir cuál es el proveedor estratégico que independientemente del costo hace sentido a su negocio, es decir, cuál se adapta mejor a esa necesidad.