Fuente: La Nación

Con la madurez viene un mayor respaldo a las intenciones del Gobierno de aumentar los impuestos. Según el último Informe Estado de la Nación, las personas que superan los 50 años y que le ponen una calificación más alta a la gestión del presidente, Luis Guillermo Solís, son las que más respaldan una reforma fiscal para aumentar el cobro de tributos.

El estudio del Programa Estado de la Nación (PEN) se basó en una encuesta realizada por el Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR) en conjunto con el Ministerio de Hacienda y la Delegación de la Unión Europea.

A partir de esta investigación, el Programa sacó sus propias conclusiones sobre el apoyo popular hacia una reforma fiscal que ayude a reducir el déficit fiscal, que ronda un 5,2% del producto interno bruto (PIB).

Esa encuesta determinó que entre los mayores de 50 años, un 23% de los encuestados apoya el aumento en los impuestos que ha venido impulsado Solís.

El porcentaje de apoyo cae cuando se trata de personas jóvenes (entre los 18 y los 34 años), grupo en el que solo un 15% contestó estar de acuerdo con el plan de la administración de reducir el déficit fiscal aumentando la recaudación de impuestos.

La encuesta se llevó a cabo entre 781 personas entre los meses de setiembre y octubre del 2016.

En el estudio del PEN se destaca que si bien entre los adultos de más de 50 años sube la tasa de respaldo hacia los nuevos tributos, la medida del apoyo sigue siendo baja, pues todavía un 77% de las personas encuestadas en esa edad se opone a un incremento de la recaudación por la vía de más gravámenes a rentas, bienes y servicios.

De igual forma, la encuesta determinó que existe todavía mucha desinformación entre la población sobre la propuesta estatal para aumentar los tributos, aunque ese factor no fue impedimento para que la mayoría de las personas dijera cuál era su criterio sobre el polémico tema.

Lo cierto es que durante la actual gestión gubernamental las expectativas fiscales del Estado han sido un vaivén desde el primer proyecto de ley que se presentó en el 2016, para reformar el impuesto sobre la renta y convertir el actual tributo sobre las ventas en el impuesto al valor agregado (IVA).

En ese momento, el Ministerio de Hacienda impulsó subir la tasa del IVA de un 13% actual a un 15%. Al final, en la última versión del plan fiscal, presentada a los diputados recientemente, dejó esta tasa en un 13% y se inclinó por ampliar la base de bienes y servicios a gravar, así como por crear una tasa diferenciada de un 4% para otros, como la salud y la educación privadas.

En cuanto al impuesto sobre la renta, el que más respaldo obtuvo entre la población según la encuesta del CIEP citada por el PEN, Hacienda declinó insistir en una reforma profunda en esa última versión del plan y se limitó a incluir un capítulo para gravar las rentas pasivas de capital con una tarifa de un 15%.

Según el Informe, se presenta una coincidencia relativamente alta entre las personas que opinan que se debe aumentar el cobro del impuesto sobre la renta a los profesionales liberales y sobre las ganancias de las empresas, algo que Hacienda, por ahora, descarta.
Evaluación al Gobierno incide en apoyo a tributos

Por el contrario, es bajo el porcentaje de quienes consideran oportuno aumentar la tasa del impuesto sobre las ventas, por lo que los investigadores concluyeron que la ciudadanía es más proclive a darle el visto bueno a los impuestos que gravan la riqueza, como la compra de bienes de lujo y las rentas de las empresas, es decir, en segmentos específicos de la sociedad y no en general.

Como se señaló, el PEN además consigna en su último informe que la nota que los ciudadanos le ponen al trabajo del Gobierno tiene una influencia directa en el nivel de apoyo a los planes tributarios.

“La valoración de la gestión estatal incide en el respaldo al aumento de impuestos (...). Un 22% de quienes creen que el Gobierno utiliza correctamente los recursos apoya el incremento, frente solo un 12,3% que opina lo contrario. Asimismo, las personas que califican de manera positiva la gestión gubernamental se muestran más favorables al aumento”, halló el estudio.