Fuente: La República

La creación de más empleos y la ansiada recuperación económica del país tras la Covid-19, dependerán de los acuerdos fiscales, el tipo de cambio y el costo de los fletes internacionales, según varios sectores empresariales.

Aunque las expectativas son halagüeñas para el 2022, lo cierto del caso, es que hay amenazas latentes que podrían colocar obstáculos en la generación de riqueza y de nuevos puestos laborales, coincidieron los representantes de la Cámara de Comercio, la Cámara de Industrias y la UCCAEP, al hacer un balance del período actual.

En estos momentos, casi 400 mil personas no tienen una fuente de trabajo, lo que representa el doble de afectados por el desempleo en relación con los números que se registraban antes de la pandemia en febrero de 2020.

En ese sentido, el proceso electoral, el cambio de gobierno, así como el nombramiento de nuevos diputados, son vistos como una oportunidad de promover ideas nuevas para resolver los problemas

nacionales, incluida la amenaza del déficit fiscal y el peso de la deuda.

“Lograr la sostenibilidad de las finanzas públicas, sin aumentar los impuestos que afecten al sector productivo es un verdadero reto. Cualquier regulación, impuesto o carga al régimen definitivo o a las zonas francas incidirá negativamente sobre la inversión y las posibilidades de mantener un crecimiento positivo y pondría en riesgo la continuidad de muchas empresas”, aseguró Enrique Egloff, presidente de la Cámara de Industrias.

Para los empresarios, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que ha negociado el gobierno de Carlos Alvarado, a cambio de un préstamo ampliado por $1.750 millones, no debería tener como base la creación de nuevos tributos, sino el recorte del gasto público.

Ante este panorama, es urgente controlar el gasto y una mayor eficiencia en el uso del dinero de todos los costarricenses, de lo contrario, se corre el riesgo de endeudar más al Estado y peor aún, de presionar las tasas de interés y el tipo de cambio para arriba.

En ese sentido, todo el sector productivo abogó por la aprobación inmediata de la ley de empleo público, la cual, vendría a frenar el crecimiento desmedido de pluses en el sector público.

Asimismo, los empresarios consideran urgente que se redoblen esfuerzos para la pronta implementación de Hacienda Digital, que ayudará a evitar la evasión fiscal y el contrabando, así como el uso obligatorio del Sicop en todas las compras públicas, lo cual mejorará las finanzas del Estado sin seguir cargando de impuestos a la clase media.

Frenar la informalidad y la corrupción son peticiones base de los empresarios, los cuales, confirman que se reunieron con los candidatos presidenciales para darles a conocer sus propuestas y escucharlos.

“Las iniciativas del próximo gobierno tienen que ir en seis ejes: mercado laboral, fortalecimiento empresarial, dinamismo del comercio internacional, promoción del comercio formal, balance fiscal e igualdad de oportunidades”, señaló Julio Castilla, presidente de la Cámara de Comercio de Costa Rica.


Positivismo

Los empresarios ven con optimismo el 2022, aunque advierten que hay amenazas

Enrique Egloff
Presidente
Cámara de Industrias

La relación errática del Ejecutivo con la Asamblea Legislativa no ha permitido la aprobación de proyectos de ley importantes para el sector productivo y el manejo de la situación fiscal: por ejemplo, la Ley Marco de Empleo Público y el Fondo Nacional de Avales. Para mejorar la competitividad del país y lograr un crecimiento económico sostenido, es necesario aprobar proyectos de ley como el de Jornadas Excepcionales y archivar proyectos que afectan la seguridad jurídica y el entorno de negocios.

José Álvaro Jenkins
Presidente
UCCAEP

Para el 2022, se espera una recuperación más robusta de la economía.
Algunos sectores requieren de medidas más concretas para su pronta reactivación, tal es el caso, de turismo, transporte y almacenamiento, comercio y actividades inmobiliarias.
El proyecto del fondo de avales es una de esas medidas que ayudará, sin duda, a los sectores más afectados por la pandemia.

Jairo Mena
Asesor
Cámara de Comercio

El crecimiento del sector para el 2022 será entre 3,5% y 5%; dependiendo de las políticas públicas a las que seamos sometidos.
El comercio, motor del desarrollo nacional tendrá el reto de luchar frontalmente contra la informalidad en el 2022, sumado a un incremento del costo de la vida, como resultado de un crecimiento en el precio de los bienes importados y un aumento del costo de los fletes marítimos y la depreciación del colón.