Fuente: El Financiero

El cierre de las cifras fiscales del 2020 no traerá sorpresas negativas como ocurrió con las del 2019. Elian Villegas, ministro de Hacienda, aseguró que el déficit financiero de Costa Rica será menor al 9,3% del Producto Interno Bruto (PIB) proyectado, incluso “bastante por debajo del 9%”.

Villegas conversó sobre los resultados fiscales y sobre la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la tarde del pasado 8 de enero, en el programa Economía Hoy que se transmite por redes sociales.

“Yo esperaría que el déficit esté por debajo del 9,2%, incluso yo diría que por debajo del 9% del PIB, ojalá bastante por debajo, no me atrevo a hablar más ahí porque van a decir que estoy excesivamente positivo, pero creo que a pesar de las circunstancias nos fue bien”, afirmó el jerarca.

Aunque Villegas dijo durante el programa que la proyección del déficit fiscal para el 2020 era del 9,2% de la producción nacional, lo cierto es que la cifra oficial brindada por Hacienda fue del 9,3%; así consta en un comunicado del pasado 8 de octubre y también en la Revisión del Programa Macroeconómico 2020-2021, publicado por el Banco Central de Costa Rica (BCCR) en julio del año anterior.

Un déficit fiscal del 9,3% de la producción nacional sería el más alto en la historia del país, el único escenario peor a ese, que se registró desde 1963, fue el de 1980 cuando el indicador llegó al 9,1% del PIB.

De acuerdo con el ministro, las cifras fiscales del cierre del 2020 serán publicadas el próximo 20 de enero, ese día se conocerá el dato final del déficit financiero (ingresos menos gastos más intereses).

“Yo soy absolutamente positivo porque le dimos un seguimiento particular al tema del déficit. Nosotros cerramos en noviembre con un 7,71% de déficit, la proyección oficial estaba en 9,2% (lo correcto es 9,3%), eso implicaría que para llegar a esa cifra nos queda un 1,5 puntos porcentuales, que es alrededor de ¢500.000 millones”, explicó Villegas.

Añadió: “Para que ese 9,2% se cumpla o se vaya más allá, la diferencia entre ingresos y gastos tendría que haber sido de un poco más de medio billón de colones. Tuvimos una gran ventaja en diciembre y es que los ingresos estuvieron bastante bien a pesar del recorte del marchamo que fue cercano a ¢50.000 millones, pese a eso la recaudación estuvo bastante bien y anduvo por arriba de los ¢650.000 millones, incluso superior a la del 2019″.

En su argumentación Villegas destacó que los esfuerzos en contención del gasto rindieron sus frutos para lograr un déficit financiero mucho menor en un año golpeado por la crisis económica del coronavirus.

“El tema del gasto que es fundamental. Si precisamente nos va a ir no tan mal como se pensaba en el tema del déficit es porque se hizo un gran esfuerzo en la parte de gasto y un esfuerzo con contención y eso lo vamos a ver con los datos. No quiero ponerme a especular”, agregó.

Los resultados fiscales a noviembre ya evidenciaban algunas luces sobre la gestión en ese rubro. El gasto corriente creció 3,54% con respecto a un año atrás, ese porcentaje es menor al nivel establecido por la regla fiscal (4,67%).

“A pesar de la pandemia, de que tuvimos que gastar más en bono Proteger, en seguridad, de que fue necesario llevar adelante una serie de gastos que no estaban previstos; logramos una contención del gasto realmente importante y que nos permite llegar a una situación donde el déficit no se nos escapó”, comentó Villegas.

Hacienda informó en noviembre que el pago de intereses de deuda pública creció 12,08% en la comparación interanual, lo que equivale a ¢165.877 millones. Un año antes el incremento había sido del 22,53%.

El gasto corriente tuvo un aumento impulsado por el pago de los intereses de la deuda, las transferencias corrientes al sector privado y los recursos externos que se dirigieron al bono Proteger.

“Esperaremos los números absolutamente positivos, el déficit esperamos que esté por debajo de la proyección que se había dado en setiembre del 2020″, zanjó el ministro.

El déficit fiscal del 2019 dejó un sorpresivo brinco cuando pasó del 6,3% del PIB estimado por Hacienda a un 7% de la producción nacional, esa desviación en el cálculo del indicador representó una diferencia de ¢254.000 millones.

Si se toma en cuenta que el PIB nominal (a precios de mercado) de Costa Rica para el 2019 fue de ¢36,27 billones y su déficit –del casi 7%– representa ¢2,54 billones, se puede concluir que la diferencia de 0,7 puntos porcentuales entre la proyección del Central y el resultado final es de ¢253.890 millones.

Para ponerlo en perspectiva, el dinero de la diferencia entre el déficit financiero proyectado y el final habría permitido cubrir 34,3 veces el presupuesto autorizado total del Ministerio de Comercio Exterior (Comex) para el año anterior, que fue de ¢7.387 millones.

En ese momento, el entonces ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, explicó que la “pifia” en el déficit se dio por tres razones: la desaceleración de la producción nacional, el aumento en el monto destinado al pago de los intereses de la deuda y el incremento en los gastos de capital impulsados principalmente por la construcción de nuevos proyectos de infraestructura como pasos a desnivel y Circunvalación norte.

También la capitalización que hizo el Gobierno para rescatar a la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva) y el cierre del Banco Crédito Agrícola de Cartago (Bancrédito), impulsaron un mayor aumento del gasto.

La diferencia entre las dos cifras de déficit financiero sin duda fue una muy mala señal a los mercados, inversionistas, organismos internacionales y calificadoras de riesgo.