Fuente: La Nación

El ministro de Hacienda, Elian Villegas, asegura que el Gobierno ve posible hacer concesiones en los proyectos del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para hacer que las reformas tributarias sean más potables para los diputados y, de esa forma, alcanzar los votos favorables en la Asamblea Legislativa.

De acuerdo con el Gobierno, los buenos resultados fiscales alcanzados al cierre del 2021 son una excelente noticia para el acuerdo del FMI, porque ahora lo que se requiere en nuevos ingresos es solamente dos tercios de la pretensión original.

Villegas explicó que, originalmente, los proyectos de ley para aumentar los ingresos del país debían rendir un 1,17% del producto interno bruto (PIB), porcentaje equivalente a ¢450.000 millones. Sin embargo, ahora bajó a un 0,7% del PIB, que corresponden a ¢267.000 millones.

Sin embargo, en un artículo publicado en La Nación este lunes, el ministro enfatizó que la primera evaluación hecha por el FMI sobre el programa acordado concluyó que todas las metas se cumplieron holgadamente, debido a una “firme evolución de los ingresos, gasto prudente y mejores condiciones en el mercado”.

“Es muy probable que el país logre cerrar con un balance primario mucho más cerca del equilibrio”, enfatizó el ministro de Hacienda.

De acuerdo con Villegas, esos buenos resultados permiten reducir la meta de nuevos ingresos con los ajustes de impuestos. Ya con los cambios que han realizado los diputados en los diferentes expedientes del acuerdo, Villegas calcula su rendimiento actual en un 1% del PIB (¢382.000 millones), por lo que reconoce que todavía hay margen para hacer concesiones en vista de las preocupaciones de los legisladores.

“Nosotros hemos ido accediendo a algunas propuestas que han venido desde los diputados y desde otras organizaciones. En este momento, los proyectos que tenemos andarían en alrededor de un 1%”, apuntó.

Villegas puso como ejemplo, precisamente, el proyecto de Ley de Renta Global Dual que se tramita en la Comisión de Hacendarios del Congreso, donde el propio Poder Ejecutivo planteó una moción para incrementar a ¢702.000 la base mínima a partir de la cual se pagaría el tributo. Sin embargo, existe otra moción para incrementarla incluso más, a ¢720.000.

“En la medida en que se incorporen ese tipo de reformas, eso va disminuyendo el rendimiento en ingresos de cada uno de los proyectos de la agenda”, expuso el ministro.

Él considera que es una buena noticia que se pueda buscar un mínimo de ingresos del 0,7% del PIB (¢267.000 millones) en esos proyectos y, eso sí, considera que es ineludible su aprobación.

“Sí habría que aprobar al menos lo que tenemos en la Asamblea”, enfatizó el jerarca y comentó que ya el Gobierno tiene un nuevo borrador del proyecto sobre el aporte solidario de 14 empresas públicas, que ya no pretendería una contribución del 0,20%, sino menos. Este plan ordena a entidades estatales como bancos Nacional y Costa Rica, Instituto Costarricense de Electricidad, Refinadora Costarricense de Petróleo y otras a dar hasta 30% de sus utilidades, durante cuatro años, para el pago de la deuda pública.

“La idea es que el conjunto de proyectos pueda generar al menos ese 0,7% en el entendido de que no hemos tenido ninguna moción que implique incrementar el rendimiento de los proyectos de ingresos, sino que las mociones asociadas al rendimiento de los proyectos tienen como efecto disminuir ese rendimiento”, comentó el ministro de Hacienda.

El proyecto sobre renta global tiene vencido el plazo en que Hacendarios debía dictaminarlo desde el 18 de octubre, pero los congresistas lo han ido ampliando artificialmente, gracias a una interpretación del Departamento de Servicios Técnicos del Congreso, que permitió hacer audiencias bajo el alegato de que la guillotina que impedía más mociones solamente era para frenar cambios de fondo.

Este proyecto debió ser retirado de emergencia el miércoles, de la Agenda Legislativa, por parte del presidente de la República, Carlos Alvarado, porque los diputados planeaban archivarlo.

Aún sobreviven el proyecto de impuesto a los premios de la lotería, el plan para aumentar el impuesto a las remesas y para cobrarle renta al salario escolar (en su nuevo número de expediente, tras el rechazo del anterior) y el plan sobre el tributo a las casas de lujo.