Fuente: La Nación

Costa Rica y El Salvador serán los dos países del Istmo que sufrirán los mayores golpes fiscales como consecuencia del efecto de la pandemia de la covid-19 en sus economías.

Para la agencia Moody’s, ambas naciones son las que tienen la menor flexibilidad en sus finanzas públicas para enfrentar los efectos negativos de la pandemia.

“El espacio fiscal disminuyó para todos los soberanos centroamericanos; Costa Rica y El Salvador en las posiciones más débiles. Evaluamos el espacio fiscal observando la evolución de la deuda pública y la carga de intereses a largo plazo”, se detalla en el análisis, dirigido principalmente a inversionistas.

Para la calificadora de riesgo, las finanzas costarricenses y salvadoreñas tendrán los mayores desequilibrios entre ingresos y gastos lo cual elevará, el próximo año, la deuda pública tica hasta el 74,6% del producto interno bruto (PIB).

“Costa Rica se destaca porque reportó la mayor reducción en el espacio fiscal antes de la pandemia. Entre 2015 y 2019, la deuda como porcentaje del PIB y los intereses aumentaron en 18 y nueve puntos porcentuales, respectivamente”, recalcó Moody’s.

La agencia resaltó que la revisión de la nota de riesgo de Costa Rica (B2 negativa) y de El Salvador (B3 positiva) ha sido limitada, pues se ubican en la parte inferior de su escala de calificación.

“Esperaríamos que las presiones en la calificación se intensificarán si la magnitud del choque (de la pandemia) se profundiza y si las presiones de liquidez suben”, destacó Moody’s.

El análisis de la agencia estadounidense muestra que los países de la región también tendrán un incremento de su deuda pública. Sin embargo, cuentan con mayor espacio fiscal comparado con Costa Rica y El Salvador.

Por ejemplo, proyecta que en Panamá su deuda llegará hasta el 55,7% del PIB para el próximo año. En Nicaragua sería del 48,6%, en Honduras del 44,4% y, en Guatemala del 33,8% de su producción.

“En 2021, esperamos que los gastos disminuyan a medida que cede la pandemia, aunque se mantendrá por encima de los niveles previos a la crisis sanitaria”, destacó Moody’s. En promedio, se prevé que los egresos se reduzcan en 1,5 puntos porcentuales (p. p.) el próximo año en los países centroamericanos.

Moody’s también destacó que el costo de financiamiento externo para los gobiernos de la región ha aumentado en general, aunque se ha reducido respecto a los niveles reportados algunos meses atrás.

Los costos llegaron a incrementarse 404 puntos base, en promedio, cuando los mercados financieros globales experimentaron un periodo de volatilidad hacia finales de abril, se destaca en el documento.

“El turismo representa el 20% de las exportaciones totales, aporta el 12% del PIB y ha sido un importante motor de crecimiento en la última década”, destacó la calificadora sobre la relevancia de la industria.

Para el caso panameño, se señala que la mayor amenaza es la disminución del comercio mundial, lo cual impactará el transporte de mercancías a través del Canal de Panamá.

Las transferencias del Canal representan el 21% de los ingresos del Gobierno Central.