Fuente: La Nación

Gabriel Torres, analista principal de riesgo soberano de Moody’s para la región, considera clave para la economía de Costa Rica que el próximo gobierno que tomará el mando el 8 de mayo mantenga el esfuerzo fiscal que se inició con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), aprobado en julio del 2021 por la Asamblea Legislativa con 44 de los 57 votos.

“La clave aquí es si el próximo gobierno va a mantener este esfuerzo fiscal que inició con el acuerdo que se aprobó el año pasado”, indicó este 17 de febrero en un encuentro en el cual se revisaron los eventos crediticios soberanos en América Latina y el Caribe.

A partir del 8 de mayo, el mandato lo asumirán José María Figueres, del Partido Liberación Nacional (PLN), o Rodrigo Chaves, del Partido Progreso Social Democrático, quienes en la elección del domingo 6 de febrero pasaron a la segunda ronda, el domingo 3 de abril.

Torres declaró que el programa que tiene Costa Rica con el FMI se parece un poco al de Argentina y explicó que nuestro país ha tenido problemas para reducir su déficit fiscal desde hace más de una década y, por lo tanto, bajarlo tendrá que ser una labor que tomará el tiempo de varias administraciones.

“Tuvieron un buen año en 2021 con un déficit fiscal de 5%, menor de lo que se esperaba, pero 5% todavía es alto y el monto de la deuda ligeramente está por encima del 70% del producto interno bruto. Se espera que va a llegar al máximo en los próximos años, pero la gran prueba será para la próxima administración”, indicó Torres.

El analista destacó la importancia del proyecto de ley de empleo público, el cual dio un paso importante con la decisión de la Sala Constitucional que permite continuar con la discusión del acuerdo para trámite en segundo y último debate.

Torres y Carlos Morales, director de Riesgo Soberano para América Latina de Fitch, destacaron, en una información publicada el 8 de febrero pasado, el compromiso de los dos candidatos a la presidencia con la agenda fiscal.

El 8 de enero, Moody’s mejoró la perspectiva de la calificación de riesgo de Costa Rica al pasarla de “negativa” a nivel “estable”, y reafirmó la nota actual de largo plazo en B2. En tanto, Fitch mantiene a Costa Rica una nota de riesgo de B con perspectiva negativa.