Fuente: Nación

La agencia calificadora estadounidense Moody’s recalcó que si el próximo gobierno de Luis Guillermo Solís retrasa hasta el 2015 los planes de reforma fiscal, existe posibilidad de una degradación en la calidad crediticia del país.

Así se desprende de una nueva opinión de crédito, del 15 de abril anterior, dada por la calificadora, de la cual tiene copia La Nación .

“Queremos ver una señal positiva del nuevo Gobierno y cuán seria es. No decimos qué hacer, pero sí que la situación no es sostenible”, afirmó ayer Gabriel Torres, analista principal de deuda soberana de Moody’s.

Añadió que es muy probable una revisión de la nota de riesgo de Costa Rica antes de fin de año.

Al consultarle sobre este tema, Helio Fallas, ministro de Hacienda designado, aseguró que enfrentar la situación fiscal es prioritario desde el primer momento.

“Todo lo que se está pensando hacer, pasa por proyectos de ley individuales este mismo año como el del impuesto al valor agregado (IVA) y renta, pero sin aumento de tasas, además de enfrentar el tema de la evasión de impuestos”, aseguró Fallas, ayer.

Moody’s mejoró la calificación de riesgo del país a Baa3 desde Ba1, en setiembre del 2010, con lo cual se otorgó el grado de inversión a Costa Rica. Esto fue importante porque dio confianza a los inversionistas externos para comprar bonos costarricenses.

La buena nota le ayudó al Gobierno a colocar los eurobonos a menores tasas de interés.

Sin embargo, en setiembre del año pasado, la agencia puso la nota de deuda soberana de Costa Rica en perspectiva negativa, una advertencia de que el país podría perder su calificación.

Razones. En su opinión de mediados de abril, Moody’s indicó que el país tiene una calificación de riesgo alta respecto a sus cifras macroeconómicas.

Las principales inquietudes de la calificadora son el crecimiento del endeudamiento público y el alto déficit fiscal del país, que se formó en los últimos tres años.

En el caso de la deuda pública, la calificadora enfatizó que esta pasó de representar un 25% del producto interno bruto (PIB), en el 2009, al 40%, el año pasado.

El resultado es el empeoramiento del déficit fiscal en el último trienio. Para este año se estima que el déficit será del 6% del PIB.

“Damos nuestra opinión y queremos ser lo más claro que podemos con el Gobierno y con los inversionistas que compran deuda de Costa Rica”, aseguró Torres.

Repercusiones. Édgar Ayales, ministro de Hacienda, dijo que si la nota del país se degrada, habrá un costo financiero en la deuda del Gobierno, pues pagará rendimientos más altos por sus bonos externos.

“Si sube la tasa de interés internacional para el país, ese efecto se traslada a las tasas internas porque la percepción de riesgo de Costa Rica aumenta. Se notará en la renovación de bonos que se hace dentro de Costa Rica”, enfatizó Ayales.

Para Adriana Rodríguez, economista de Aldesa Puesto de Bolsa, los efectos perjudiciales de las advertencias de Moody’s ya se sienten porque el rendimiento de los bonos ticos ha subido en el último año.