Fuente: La Nación

Se creó con el objetivo de respaldar a las pequeñas empresas y de gravar a la llamada banca de maletín, pero se convirtió también en un problema para un Ministerio de Hacienda que busca recursos por todos lados.

Se trata del impuesto de 15% sobre los intereses pagados al exterior, incluido en la la reforma a la Ley de Banca para el Desarrollo, la número 9274 y que se publicó en noviembre del 2014.

Con este nuevo tributo, los inversionistas que compran valores del Ministerio de Hacienda y están ubicados en el exterior enfrentan un tributo del 15%, pero si están ubicados en el país se les cobra un 8%, según el inciso c) del artículo 23 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, explicó Priscilla Piedra, directora general de Tributación a.i.

Esta situación genera incomodidad a los inversionistas extranjeros, según expusieron, la semana anterior, los puestos de bolsa al Ministerio de Hacienda en la presentación del plan de endeudamiento para el segundo semestre del año.

Por ejemplo, Vidal Villalobos, gerente de Estudios Económicos de Prival Bank, comentó que algunos de sus clientes en Centroamérica se han resentido por este movimiento.

El director de Crédito Público del Ministerio de Hacienda, Juan Quirós, reconoció la incomodidad y dijo que dialogan con otras autoridades para buscar una solución.

“Tal vez no en el corto plazo se resolverá esto, pero sí creo que seguiremos el diálogo con las diferentes autoridades”, dijo.