Fuente: La Nación

La nueva medición del producto interno bruto (PIB) de Costa Rica reanima el debate sobre la transformación del tributo de ventas en el impuesto al valor agregado (IVA).

El Banco Central detalló ayer que el sector de servicios representa el 40% de la producción del país, frente a los sectores generadores de bienes que perdieron peso relativo en la estructura económica.

José Francisco Pacheco, viceministro de Hacienda, detalló que hay una desconexión en la base impositiva del país, pues se sustenta en actividades como manufactura, agro y comercio; pero no está la actividad más dinámica de la economía.

“Actualmente, se deja por fuera del impuesto de ventas a los servicios que es el gran motor de riqueza”, dijo Pacheco.

El jerarca aseguró que la nueva estructura del PIB pone en evidencia la necesidad de moverse de ventas a IVA.

Actualmente, la mayoría de los servicios están exonerados del impuesto sobre las ventas. Excepto restaurantes, hoteles, talleres, telefonía, publicidad y servicios recreativos.

En los proyectos de reforma fiscal, presentados el año pasado por el Gobierno, se propuso la creación del IVA para gravar bienes y servicios , así como elevar la tasa de un 13% a un 15%.

Desfase

Para Édgar Ayales, exministro de Hacienda, la nueva estructura de producción de Costa Rica revela una desactualización en el lado impositivo.

“El porcentaje más alto de evasión tributaria es en el sector de servicios porque, al no pagar ventas, Tributación no puede realizar cruces de información para el cobro del impuesto sobre la renta”, enfatizó Ayales.

José Luis Arce, economista de Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa), comentó que la nueva estructura productiva del país es un recordatorio de la necesidad de ampliar la cobertura de impuestos.

“El sector de servicios debe contribuir de acuerdo con sus niveles de actividad e ingresos”, recalcó Arce.

Por su parte, Alberto Franco, economista de Ecoanálisis, enfatizó que hay una erosión en la base tributaria del país como consecuencia de los cambios en la estructura productiva y la pérdida de peso de algunas actividades.

Añadió que el nuevo PIB muestra la evolución hacia una economía cada vez más moderna, donde hay un peso menor de los sectores básicos, frente al valor agregado de los servicios.