Fuente: El Mundo CR

El líder del Partido Acción Ciudadana, Ottón Solís, presentó su renuncia a representación de Costa Rica ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

En la carta enviada al presidente Carlos Alvarado Solís señala que la decisión de otorgarle la representación ante la OCDE «ha desatado una serie de reacciones inundadas de imprecisiones, mentiras e irrespetos a la Constitución».

El político señaló que «se ha dicho que me opuse al ingreso de Costa Rica a la OCDE, lo cual es totalmente falso. Estudié -como es mi costumbre- en detalle cada uno de los documentos que emanaban del proceso. Dentro de centenares de contenidos me opuse a dos. Primero, el documento sobre agricultura contiene una fría, grosera y explícita manifestación de indiferencia ante el hecho de que con la apertura comercial agricultores podrían ser desplazados de sus tierras. Dentro de las soluciones se propone que el IMAS se haga cargo de mantenerlos. Consideré y considero que esa salida asistencialista es ofensiva, arcaica y humillante para nuestros agricultores. Sugerí que se eliminara de los documentos».

Además, aseguró que se opuso «a la propuesta para en materia de garantías a los depósitos en la banca, se hicieran modificaciones para mejorara la posición de la banca privada. Esto afecta negativamente la principal ventaja relativa que ostenta la banca estatal que es la confianza. Algunos sectores locales han luchado por esa “nivelación de la cancha” desde hace décadas. Siempre me he opuesto porque la actividad bancaria privada es concentradora de la riqueza, lo cual jamás debe ser promovido por políticas públicas».

«No logré convencer sobre esos cambios. A partir de ahí seguí el proceso de cerca y me sentí eufórico por Costa Rica cuando se logró la incorporación plena. ¡Y cómo no me habría de alegrar! La OCDE, tal y como lo detalla el COMEX, “promueve un modelo de crecimiento económico inclusivo, respetuoso con el ambiente y busca un Estado más eficiente y transparente.” Además, la OCDE “lucha contra la corrupción”, por un modelo “competitivo” y por “el mayor beneficio posible para todos sus ciudadanos”. Todos esos conceptos corresponden al pie de la letra con mis desvelos y mis acciones en la vida pública. Así que la participación en la OCDE ensancha el espacio y las posibilidades para que Costa Rica aborde desafíos que siempre me han parecido prioritarios», agregó.

Solís destacó que «un sector ha afirmado que no estoy calificado para asumir el cargo porque los conocimientos requeridos supuestamente pertenecen a un reducido grupo, asociado al COMEX. Estoy seguro que esa sectaria y descalificadora petulancia, la cual cabildea alardeando con un fingido monopolio del conocimiento, no es compartida por los mismos funcionarios del COMEX».

«En mi caso, aparte del seguimiento cercano que he dado al proceso de incorporación, conocía sobre la OCDE a profundidad, quizá como cualquier economista que se haya interesado en la institucionalidad internacional asociada a los temas del desarrollo. Pero como -aparte de rencillas politiqueras-, dentro de los que utilizan ese argumento puede haber personas que sinceramente así lo creen, aprovecho esta carta para recordar a esas personas componentes de mi CV que usted y el Consejo de Gobierno si conocen», añadió.

De igual forma, Solís indicó que le falta mucho por aprender sobre la OCDE, «pero de ahí a afirmar que no tengo formación y experiencia relacionadas con el cargo es malintencionado».

El líder del PAC destacó que «se ha dicho que una de las razones para la oposición a mi nombramiento por parte de algunas personas dentro del COMEX, obedece a que de asumir el cargo haré fuertes recortes en gastos innecesarios y superfluos en la misión de Costa Rica ante la OCDE. Es cierto que siguiendo la cultura de ahorro que usted ha ordenado a su Gobierno desde mayo del 2018 y mi propia inclinación por la austeridad, revisaría a profundidad el presupuesto para eliminar todo lo innecesario, ostentoso o abusivo, pero, a este momento, no tengo información sobre el tema, por lo que esas especulaciones carecen de fundamento».

Sobre las declaraciones de que se sustituiría a Solís con el cambio de Gobierno, este aseveró que «quienes así piensan confiesan una visión poco profesional y legitiman la politización partidista de nombramientos que ahora critican. ¿Qué sucede si estoy desempeñando bien el cargo? De acuerdo a esa visión esta sería una consideración irrelevante, pues asumen que automáticamente una persona en un cargo de este tipo debe ser removida cuando cambia el partido en el gobierno».

Solís manifestó que le preocupa «la disposición a bloquear la agenda legislativa, reiterada por las vocerías de todas las fracciones políticas con la excepción de la del PAC. En esa agenda se encuentran varios proyectos de ley los cuales son fundamentales para lograr la estabilidad fiscal del país sin tener que recurrir a privatizaciones, despidos de empleados públicos o cierre de programas sociales».

«Ya un grupo de diputados había demostrado estar dispuesto a tomar decisiones dirigidas a dañar políticamente al gobierno, sin importarles que con esas estratagemas la verdadera víctima es Costa Rica. Hace unos meses impidieron la aprobación de créditos dirigidos a sustituir deuda cara por deuda barata, lo que le costará al país alrededor de $20 millones por año durante más de diez años», agregó.

Asimismo, sostuvo que no le ha sorprendido «que ahora estén utilizando tretas para bloquear la votación del préstamo con condiciones financieras concesionales, negociado por su Gobierno con el Fondo Monetario Internacional. Han secuestrado el rumbo del país, exigiendo como rescate mi cargo en la OCDE».

«Bloquear la aprobación de leyes, ni siquiera por el contenido de las mismas sino para forzar al gobierno a modificar decisiones que constitucionalmente le corresponden, es peor que bloquear vías públicas como herramienta de presión para evitar que el Gobierno y la Asamblea Legislativa avancen con esas mismas leyes. Es peor porque los diputados juraron respetar la Constitución al asumir el cargo, lo cual no es el caso de los dirigentes de Rescate Nacional y porque el bloqueo de una carretera afecta únicamente a las personas y empresas que transitan por esa ruta, mientras que el bloqueo del avance de esas leyes en la Asamblea Legislativa afecta a todo el país y por muchas décadas hacia el futuro», recalcó.

Solís destacó que Carlos Alvarado ha demostrado «tener a Costa Rica como objetivo, prefiriendo la impopulararidad derivada de las acciones necesarias para enfrentar viejos y nuevos desafíos a la acomodaticia irresponsabilidad de agudizarlos o ignorarlos. Una vez más, hoy nos toca mostrar cuáles son los valores que nos han convocado en los últimos 20 años. Las circunstancias nos dan la oportunidad de ratificar que cuando se trata de Costa Rica, sí hay políticos y grupos dispuestos a escalar las montañas éticas más elevadas».

«Ante el peligroso antecedente que se establecería, este caso no debe terminar de una manera que la Constitución y varios principios medulares para el buen funcionamiento de nuestra democracia sean ultrajados. Si ante la situación creada usted solicitara al Consejo de Gobierno mi destitución, desde lo más alto de la institucionalidad republicana se estaría estimulando el atropello a la independencia de poderes y el uso del chantaje y la extorsión como herramientas de negociación. También se estaría legitimando el socavamiento de las funciones constitucionales de quien ejerce el cargo de Presidente de la República como resultado de un proceso democrático que es ejemplar en el mundo», añadió.

De igual forma, Solís indicó que «en la función pública siempre debemos poner los intereses de Costa Rica en primerísimo lugar» y que «en el tira y afloja de los procesos políticos nunca debe tirarse ni aflojarse hasta el punto en que se hiera al país, aunque los otros no tengan la razón. Al igual que Grusha en el «Círculo de Tiza Caucasiano» de Brecht, debemos siempre preferir que la corrupta Natella se quede con el niño antes que herirlo por jalarlo fuerte».

Por los puntos anteriores Solís presentó la renuncia al cargo de Embajador y Representante Permanente ante la OCDE. ante el Consejo de Gobierno y el presidente.

«Espero que esta decisión, la cual tomo pensando exclusivamente en el bien de Costa Rica, al atender la verdadera e impresentable razón de los diputados, extermine sus excusas, les haga deponer sus amenazas y procedan a votar favorablemente y con celeridad, el préstamo del FMI y otros importantes proyectos de ley que esperan el trámite legislativo», concluyó.