Fuente: La Nación

La producción del régimen definitivo, que abarca las empresas que no tienen beneficios fiscales, superó levemente en noviembre del 2021 el valor que tenía en febrero del 2020, antes de la pandemia, según los resultados del índice mensual de la actividad económica (IMAE) que publicó la noche del 11 de enero el Banco Central.

El indicador general, de la serie tendencia ciclo, creció 9,8 % en noviembre del 2021, respecto al mismo mes del año anterior. La producción del régimen definitivo, por su parte, creció 8,8 % en términos interanuales y superó en 0,4 puntos porcentuales el nivel de producción prepandemia.

“Específicamente, el crecimiento del régimen definitivo se explica por la reactivación de los servicios de hoteles, restaurantes, transporte, almacenamiento y comercio. También contribuyó el incremento en los servicios profesionales, principalmente por la recuperación en la actividad de las agencias de viajes”, indicó el Banco Central en su comentario.

Por su parte la actividad en los regímenes especiales creció 14,9% en noviembre del 2021 respecto al mismo periodo del año anterior, por la mayor producción manufacturera de implementos médicos y de productos alimenticios.

“Las tasas de crecimiento de la industria manufacturera de los últimos doce meses en los regímenes especiales alcanzan en promedio un 30,5%. Se trata de tasas excepcionalmente altas, pero ya en los últimos meses esas tasas tienden a normalizarse y por lo tanto se observa una desaceleración del crecimiento total de los regímenes especiales”, explicó la entidad.

Todas las actividades económicas, excepto los servicios de administración pública, presentan un crecimiento interanual en la producción.

Destaca el incremento de 67,1 % en la actividad de hoteles y restaurantes, explicado tanto por turismo interno como externo. No obstante, los servicios de hoteles y restaurantes aún no recuperan el nivel de producción prepandemia.

“Además, los servicios de transporte y almacenamiento, la producción de las minas y canteras, la construcción y las actividades inmobiliarias registran niveles muy similares a los de febrero de 2020, por lo que su recuperación es menos fuerte en comparación con otras industrias, en parte explicado por el hecho de que estas actividades fueron muy afectadas por las restricciones a la movilidad de personas y mercancías”, explicó el Banco Central.

La construcción sigue mostrando un comportamiento positivo. Esta actividad creció interanualmente 7,5% y se explica, principalmente, por la mayor edificación con destino privado (21,1%), en particular de edificaciones de viviendas de clase media y alta.

Además, indicó el Banco Central, coadyuvó la mayor edificación de locales y plazas comerciales, naves industriales, bodegas y facilidades de estacionamiento de vehículos. Por el contrario, disminuyó la construcción de edificios (residenciales y no residenciales) y de viviendas de interés social. La construcción con destino público decreció 28,1%, ante la menor ejecución de proyectos de generación eléctrica, carreteras, caminos, puentes y acueductos y alcantarillados.