Fuente: CR Hoy

CRHoy.com). -El sector empresarial privado propondrá al Gobierno crear un impuesto que tendrían que pagar algunos empleados del sector público, con el fin de ayudar a las personas que de una u otra forma ven afectados sus ingresos económicos por la pandemia de la COVID-19. Así lo anunció a CRHoy.com Álvaro Sáenz, presidente de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep).

Sáenz dijo en el programa Enfoques que se trata de un “impuesto solidario de emergencia durante la crisis, para que ayude a pagar el subsidio de la gente que se quedó sin trabajo”. Añadió que la medida sería temporal.

También dijo que un porcentaje del billón de colones que el Gobierno pretende destinar para la atención de la COVID-19 debería de usarse con este mismo fin: un subsidio para aquellas personas a las que se les suspendió temporal o totalmente el pago de su salario, luego de que las empresas redujeran personal o cerraran debido a las distintas órdenes sanitarias y sus efectos.

Con esto disminuye el déficit fiscal, porque ahora no hay consumo ni generación de renta, y al mismo tiempo esa plata le ayuda a la gente más pobre del país. Tiene un doble efecto”, comentó Sáenz a CRHoy.com.

Estas fueron parte de las declaraciones brindadas por Sáenz en la transmisión de Enfoques de este lunes 23 de marzo, que usted puede ver al final de artículo.

Según su propuesta, quienes ganen más de un millón de colones pagarían un 10% sobre el exceso, si el salario es mayor a los 2 millones de colones pagaría un 15% y si el monto sube a los tres millones de colones, pagaría un 20%. Estarían exentos los trabajadores del sector Salud.

En este mismo programa participó el economista Eli Feinzaig, quien aseguró que la propuesta es “razonable”. Sin embargo, alertó de que lo recaudado con esta propuesta no será suficiente para hacerle frente a la falta de recursos de las personas que ven disminuidos sus ingresos y para el mismo Gobierno, que deja de recaudar debido a la baja en el consumo.

Feinzaig dijo que también será importante reducir jornadas en el sector público y estos recursos también se podrán utilizar como subsidio para otras personas afectadas, principalmente del sector privado, que representa el 87% de la fuerza laboral del país.

Uno de los efectos colaterales de la COVID-19 en Costa Rica podría ser el aumento en la tasa de desempleo, que según cálculos de los empresarios podría pasar de 12,4% al 18 o 20%.