Fuente: Semanario Universidad

Frutas como la naranja dulce, la guanábana, el cas, el limón dulce, el limón mandarina, el mamón, el maracuyá, el jocote, la mora, el nance y otras no se encuentran dentro de la nueva propuesta de canasta básica tributaria enviada a consulta pública por el Gobierno semanas atrás.

Estas frutas salieron de la lista que compone la canasta básica tributaria que rige en el país desde el 2019, por lo que pasarán de tener un 1% a un 13% de Impuesto al Valor Agregado (IVA).

“Hay una gran exclusión. La fruta fresca es fundamental para el consumo de vitamina C y para la constitución de meriendas. Muchas de las que se excluyeron son producción de temporada y producidas en el país”, destacó Marcela Dumani, investigadora de la Escuela de Nutrición de la Universidad de Costa Rica (UCR).

“Eso (eliminarlas de la lista) tiene como consecuencias una disminución en la posibilidad de que la gente incorpore frutas a su alimentación diaria y un desestímulo para la producción de muchos pequeños productores. Es el mayor retroceso en cuanto a grupos de alimentos”, agregó la nutricionista, quien indicó que esto no contribuye a que la población tenga una dieta balanceada.

De acuerdo con un análisis realizado por la nutricionista, a las frutas que fueron excluidas de la canasta básica tributaria se suman la manzana de agua, la manzana rosa, la guaba, la naranja agria y el coco. En este grupo de alimentos, solo fue agregado el limón criollo, así como el cacao en fruta.

La canasta básica tributaria se construye considerando aspectos como el consumo efectivo primordial del 30% de la población de menores ingresos, de conformidad con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), así como otros criterios relacionados a grupos alimenticios y dietas saludables y balanceadas para la población que forma parte de los tres primeros deciles de consumo.

Los alimentos, artículos y productos contenidos en la lista de la canasta básica tributaria gozan de una tarifa reducida de un 1% por concepto de Impuesto del Valor Agregado (IVA).

Panes, cereales y leche

Aunque las frutas fueron las grandes “perdedoras” en la nueva propuesta de canasta básica tributaria, los cambios (ya sea entrada o salida de productos) también se registraron en los otros grupos de alimentos, mientras que otros se mantuvieron.

En cuanto a panes, tortillas, repostería y galletas, la nueva propuesta incluye los bizcochos, los palitos salados de harina o queso, las galletas saladas, el pan baguette con queso o ajonjolí, el pan cuadrado blanco, el pan cuadrado integral, el pan integral de panadería y la tortilla de harina integral, pero no incluye las galletas integrales, criticó Dumani.

En el caso de los cereales, arroces, harinas y pastas alimenticias, la investigadora señaló la salida del maíz cascado, el maíz para producir alimento de animales, así como el sorgo, la harina de yuca, la de pejibaye y la de soya; sin embargo, fueron incluidos el afrecho o salvado, el almidón de yuca, el arroz integral, el arroz precocido, el cereal en hojuelas de maíz simple, la harina integral y la pasta de arroz.

“En el caso de las personas que tienen celiaquía ahí hay opciones, pero al sacar la harina de yuca, la de pejibaye y la de soya, se restringe un poco la opción de harinas para esta población”, agregó.

Sobre la leche y quesos, se excluyeron productos como la leche agria, la leche en polvo descremada, la fortificada y la deslactosada, así como la líquida fortificada y deslactosada, las fórmulas nutritivas, la leche maternizada y suplementos lácteos.

“No se incluye la leche deslactosada y la población del país, alrededor del 10%, tiene problemas de intolerancia a la lactosa”, añadió.

Carne de res, cerdo, pollo

En cuanto a carne de res, la nueva lista excluye el mondongo, el rabo y la cecina, quititeña o para desmechar, mientras incluye vísceras de res (bofe, corazón, morcilla y riñones).

“Con la exclusión de la cecina, la quititeña o para desmechar, podríamos esperar un encarecimiento de casados y empanadas”, indicó Dumani, quien agregó que, al quitar el mondongo, se da un impacto en las comidas tradicionales que se ofrecen en turnos o sodas.

En relación con el cerdo, las autoridades eliminaron el tocino y el pellejo, pero sumaron la pezuña y las vísceras (sesos, hígado y corazón); en cuanto al pollo excluyeron los muslitos o nuggets de pollo crudos e introdujeron el muslo de pollo deshuesado y la pechuga de pollo con piel y hueso, mientras que en embutidos solo se introdujo el paté.

Pescados y atunes

Uno de los grupos que presenta gran cantidad de cambios es el del pescado y atunes, pues en este se introdujeron el filete vela, el pangasius, el roncador, la tilapia y el tiburón thresher, así como el pescado entero aleta amarilla segunda, el bagre, el berrugate, el bonito, el cabrilla, el candado (barracuda), el chatarra, el jurel, el lisa, el macarela, la sardina y la tilapia. Se suman también el atún con vegetales y la sardina enlatada.

“En el caso de los pescados, se ve una mayor posibilidad que en la anterior de estimular el consumo de una serie de peces de oferta nacional que son pescados por pequeños pescadores del país; sin embargo, siempre está la preocupación de la importación de la tilapia y el pangasius, que son los más consumidos en el país, debido a su bajo precio”, agregó la investigadora, quien ve necesario que se incluya también el atún en agua en esta canasta básica tributaria.

Aceites, leguminosas, y vegetales

En cuanto a los aceites, margarinas y otras grasas, fueron excluidos el aceite de maíz y la fruta y almendra de palma aceitera, así como la lactocrema.

En relación con los vegetales, leguminosas, tubérculos y hortalizas, se dió la salida del frijol de soya, del chile picante o jalapeño, el chiverre, y la coliflor; mientras ingresaron productos como los garbanzos y las lentejas, la mostaza en hojas, el tacaco, el cebollín, el orégano fresco, el perejil fresco, el tomillo fresco, y el apio.

Azúcar, semillas, y condimentos

En el caso del azúcar y endulzantes, quedó por fuera el azúcar refinado, la miel de abeja, los siropes de caña de azúcar y la tapa de dulce en polvo, y en el de productos para hacer bebidas, la cebada; sin embargo, se incluyeron el avena y el té de hierbas, así como la manzanilla.

La nueva canasta incluye también semillas como el chan, la linaza y el maní simple sin cáscara y sal, así como jalea y mermelada de frutas. También, presenta la salida del consomé de pollo y la hoja de plátano, así como la inclusión del achiote, el bicarbonato de sodio, la canela, el jengibre y el achiote.

Se suman a la nueva lista la salsa de tomate, de tipo inglesa, mayonesa y mostaza preparada.

“(La nueva lista) Brinda opciones, pero dentro de una limitada variedad de alimentos. Una dieta no solo debe ser balanceada, también debe ser variada, fresca y acorde con la cultura. Cuando hablamos de una dieta saludable incluye todo eso. Esta canasta limita en frescura porque no incluye productos de temporada y no necesariamente favorece los hábitos de alimentación de todas las subculturas alimentarias del país”, finalizó.

La propuesta de canasta básica tributaria que incluye 213 productos salió a consulta pública el pasado 27 de septiembre. De acuerdo con el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) ya se recibieron las observaciones y actualmente se está realizando una revisión técnica conjunta entre este Ministerio, así como Salud y Hacienda.