Fuente: La República

Implementar globalmente un impuesto corporativo mínimo para las multinacionales es el nuevo planteamiento de Janet Yellen, secretaria del Tesoro de Estados Unidos, lo que revolucionaría lo que se conoce de los tributos mundialmente.

Por los efectos de la pandemia de la Covid-19, los países requieren mejorar sus ingresos, y más bien debe detenerse la tendencia de rebajar tasas, argumentó Yellen.

Otro objetivo es el de dificultar que las empresas multinacionales amenacen a un país de irse a otro con mejores condiciones impositivas.

Sin embargo, esto impactaría a Costa Rica al minimizar el margen de medidas tributarias que se pueden tomar para sacarle ventaja a los competidores en la atracción de Inversión Extranjera Directa (IED).

Se desincentivarían las inversiones de las multinacionales si ven que sus condiciones especiales cambian, derivando en que, se pierda una gran fuente de empleo al ser estas importantes generadoras de puestos, consideran especialistas.

Por ejemplo, aún no se sabe si incluiría a las corporaciones ubicadas en zona franca, pero de ser el caso, estas se tendrían que despedir de condiciones como exoneración del tributo de renta, importaciones, entre otros que disfrutan actualmente, lo que podría ahuyentarlas.

Aunque especialistas coinciden en que resultaría ser de muy difícil implementación, al menos en el corto o mediano plazo, lo cierto del caso es que el país no sería ajeno a la iniciativa, considerando que el planteamiento busca consenso entre la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), a la cual Costa Rica afina detalles para asociarse.

Además tiene el apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI), ante la creciente elusión fiscal y envío de dinero a paraísos fiscales, expresó Gita Gopinath, directora del Departamento de Estudios de este organismo.

La propuesta norteamericana va de la mano de otra iniciativa del presidente estadounidense Joe Biden, de subir el impuesto a la renta empresarial del 21% a 28%, lo que aun así lo deja lejos del 35% que estaba estipulado antes de la reforma fiscal de Donald Trump del 2017, pero superaría el 24%, que es el promedio mundial, según Tax Foundation.

Opiniones

Sobre las implicaciones que tiene para el país esta propuesta, analizaron diversos especialistas.

Rafael Arias
Economista
Colegio Ciencias Económicas de Costa Rica

A nivel global, sería adverso sobre las expectativas de inversión y limitaría las posibilidades de recuperación económica. Para Costa Rica, sería contraproducente en un momento en que la IED es clave como motor de la economía y generador de empleos formales mejor calificados y remunerados.

Gerardo Corrales
Economista
Economía Hoy

Si bien es cierto, parece una medida justa, el problema es qué implicación tiene esto sobre los países emergentes como el nuestro, que han fundado su estrategia de atracción de IED a través de tasas impositivas muy reducidas; nos puede afectar fuertemente en el sector más dinámico de nuestra economía.

Shirley Saborío
Vicepresidenta Ejecutiva
Consejo de Promoción de Competitividad

Es realmente preocupante para países como el nuestro que es dependiente de la IED. Se desincentivaría a estas grandes empresas extranjeras que no solo son generadoras de empleos formales, sino que promueven la mejora continua del talento y los encadenamientos.

José David Segura
Tax Manager
KPMG Costa Rica

Podría representar un desincentivo fiscal, porque no solamente se vería un fenómeno del incremento en la tasa fiscal en Estados Unidos, sino también en países miembros de la OCDE, de la cual Costa Rica pasará a ser parte próximamente.