Fuente: La República

La radiografía para conocer la condición fiscal de Centroamérica coloca a Costa Rica como la economía más enferma.

De acuerdo con el diagnóstico, es la más amenazada con respecto al aumento de la deuda y de los intereses, junto a El Salvador, advirtió Moody’s.

La calificadora consideró como atípico el caso de Costa Rica, al proyectar que la factura de intereses aumentará este año a casi el 5% del PIB –desde un ya elevado 4,2%– y a un 5,4% el próximo año.

“Esta alta carga de intereses es un desafío central para el perfil crediticio de Costa Rica, que lo distingue del resto de la región”, considera Gabriel Torres, analista de Moody’s.

Esto se suma al grave déficit fiscal que los especialistas consideran que llegaría al 9,7% este año y a que Costa Rica experimentará contracciones del PIB real de 4% o más, junto a El Salvador y Nicaragua.

Por su parte, en el contexto de crisis por el Covid-19, el diagnóstico espera que la región aumente en casi diez puntos porcentuales la deuda como porcentaje del PIB y en tres puntos los intereses como porcentaje de ingresos, en el periodo comprendido entre el 2019 y 2021.

Esto coloca a Costa Rica en una posición más vulnerable, considerando que antes de la pandemia era la economía que tenía los índices más negativos.

Justamente el año pasado la carga de la deuda de Costa Rica se situó en el 58% del PIB y los intereses alcanzaron 28% de los ingresos, la más grave de la región y la séptima más alta entre todos los países que califica Moody’s.

Al mismo tiempo, los márgenes de maniobra son escasos pues calculan que con un 21% del PIB en 2019, el ingreso medio de la región fue uno de los más bajos del mundo. Incluso tres países estuvieron por debajo de ese promedio: Guatemala (11,3%), Costa Rica (14,8%) y Panamá (18,4%).

En la contención del gasto también se vislumbra un escenario difícil para Costa Rica, pues se estima que la reducción sería de apenas un 0,5% del PIB para 2021, contra un 3,5% de El Salvador, solo por poner un ejemplo.

“Se debe realizar el ejercicio de señalar al gobierno las necesidades de hablar con transparencia y de escuchar a diversos sectores y así entender por qué se le considera un gobierno gastón”, advirtió Silvia Hernández, diputada liberacionista cuyo argumento se ve respaldado por el análisis de Moody’s.

Tampoco deben descuidarse las necesidades de financiamiento, que, en bruto, serían del 14,7% del PIB, solo superados en la región por El Salvador.