La recaudación de impuestos muestra una leve recuperación desde diciembre pasado.

Ayer, el Ministerio de Hacienda publicó los resultados de ingresos, gastos y déficit a enero.

Los ingresos totales, que se componen en un 97% de la recaudación de impuestos, alcanzaron en el primer mes de este año casi ¢234.000 millones, un 10% más que lo recaudado en enero del 2011.

Dicho crecimiento es el mayor registrado en un primer mes del año desde enero del 2008 respecto a enero del 2007.

El gasto total, por su parte, sumó en enero pasado casi ¢403.000 millones, un 16% más respecto al mismo mes del año anterior, con lo cual el déficit alcanzó casi ¢170.000 millones, un 25% más respecto al mismo período del año pasado.

Tendencias. Si se consideran los ingresos y gastos acumulados en los últimos 12 meses y se descuenta la inflación, los ingresos fiscales muestran una leve recuperación a partir de diciembre pasado, mientras que los gastos totales se han mantenido casi estables desde hace un año.

En el leve incremento de los ingresos influye, principalmente, la recuperación de los impuestos relacionados con las importaciones, como los tributos de ventas y consumo cobrados en la aduanas.

Dicho resultado coincide también con el dinamismo que muestran las importaciones.

Según el informe mensual a enero del Banco Central, entre las compras al exterior que muestran crecimientos se encuentran las adquisiciones de bienes de consumo.

Entre estas últimas, las que destacan son las de vehículos, medicamentos y productos alimenticios (atún enlatado, galletas, confites, etc.), y las compras de materias primas, entre las que sobresalen las compras de maíz, trigo, cajas, envases y aceite de palma en bruto.


El repunte en los ingresos por impuestos calza con otras señales de mejoría económica, como el crecimiento del indicador de la actividad económica (6,7% en diciembre del 2011, respecto al mismo mes del año anterior), de las exportaciones y de las importaciones.

No obstante, según la economista Edna Camacho, todavía “es un período muy corto para afirmar que haya una tendencia que obedezca al comportamiento de la actividad económica”.

Se intentó conocer la opinión de las autoridades hacendarias sobre los factores que pueden influir en la recuperación, pero no fue posible.

Con la leve recuperación que muestra la recaudación, sumado al freno que ha enfrentado el gasto, el déficit fiscal evidencia una pequeña reducción.

En los últimos 12 meses, el faltante alcanzó los ¢898.000 millones, un 4,3% de la producción.


Por Patricia Leitón