Fuente: prensa libre

Una reforma que abulte los ingresos del Gobierno y recorte o reorganice sus gastos, es sin lugar a dudas el principal pendiente que quedará para el próximo año.

Al menos así lo creen expertos en materia económica consultados por este medio, quienes aseguran que además de crucial, un proyecto en ese sentido se volvería impostergable.

Esa percepción parece, es compartida desde el Ministerio de Hacienda, el cual prepara, según ha anunciado, dos proyectos considerados como importantes para nivelar las desequilibradas finanzas públicas.

Se trata de dos transformaciones: del Impuesto General sobre las Ventas (IGV) a un Impuesto al Valor Agregado (IVA), y del Impuesto a Ingresos y Utilidades a un Impuesto de Renta Global.

En el primero de los casos han indicado, que además de una ampliación en la base tributaria, los cambios irían dirigidos a un aumento en la tasa impositiva del tributo, la cual pasaría del 13% al 15% para el 2017.

El grado de avance de este proyecto es actualmente cercano al 90%, y según el ministro de Hacienda, Helio Fallas, contempla parte de la anterior propuesta de la Administración Chinchilla. Este será presentado el próximo mes.

Sobre el segundo proyecto, aún no hay detalles con exactitud, aunque de acuerdo con Fallas, este sería presentado en enero próximo y no en diciembre como se tenía valorado.

También han reiterado la presentación tanto del proyecto de ley para mejorar la lucha contra el fraude fiscal y la ley para mejorar la lucha contra el contrabando, iniciativas que fungirían como un complemento de los dos proyectos antes mencionados.

Por el lado de los gastos, el viceministro de Egresos, José Francisco Pacheco, ha comentado que ultiman los detalles de un proyecto de ley dirigido a desentrabar la caja única del Estado, así como una reforma de cara a las pensiones con cargo al Presupuesto Nacional.

Ambas iniciativas buscan disminuir la presión al déficit en las finanzas del Gobierno Central, que de aprobarse el plan de gastos para el 2015, el déficit fiscal alcanzaría un 6,7% del Producto Interno Bruto (PIB) en un escenario pasivo.

“En lo fiscal, cuatro temas suenan fuerte para el próximo año. En cuanto a impuestos, la posible sustitución del actual impuesto de Ventas por un Impuesto al Valor Agregado a una tasa gradualmente mayor y, el reemplazo del actual sistema de pago del impuesto de la Renta por uno en el que el tributo se aplicaría sobre todas las distintas rentas del contribuyente. En cuanto a control de gastos y eficiencia del Estado, los temas que suenan fuerte son las reformas al actual régimen de empleo público y las reformas al sistema de pensiones”, comentó Alberto Franco, reconocido economista y socio consultor de la firma especializada Ecoanálisis.

Similar opinó la especialista del Observatorio de la Coyuntura Económica y Social de la UNA, Roxana Morales, quien indicó que el Gobierno deberá ponerles atención a temas como el IVA y Renta, así como cambios también a alguno de sus gastos.

“Sin lugar a dudas sobresale para el próximo año, el tema del déficit fiscal de cara a cómo resolver el déficit que año con año crece, por lo que se requiere una reforma fiscal que permita tener nuevos ingresos y controlar los gastos. Sin duda, es uno de los temas más importantes”, precisó Morales.