Fuente: CR Hoy

El Ministerio de Hacienda gastará $156 millones de un crédito del Banco Mundial en un nuevo sistema informático para modernizar y digitalizar el pago de impuestos. El plan se denomina “Hacienda Digital”.

¿Se justifica el gasto en época de crisis fiscal, agravada por la pandemia del COVID-19 desde el año pasado? Según Hacienda, el proyecto se sostiene solo.

En un documento que el Ministerio hizo público para explicar el proyecto, afirmó que el mismo es importante porque transformará, modernizará, y digitalizará la gestión del Ministerio, para facilitar el pago de impuestos, contar con mejores herramientas para identificar la evasión fiscal y mejorar la eficiencia del gasto público, la gestión de la deuda y brindar un mejorar servicio orientado al ciudadano.

El gasto, además, según el Gobierno, tendrá un retorno para el país que se traducirá en un cambio en la gestión del modelo institucional.

“Nos enfocaremos en procesos y no en funciones, lo que nos permitirá trabajar como grandes equipos y no como islas, ayudándonos a brindar soluciones y servicios integrales. Contaremos con una gestión de Recursos Humanos fortalecida; tendremos una comunicación más fluida y multilateral, donde se fomentará el diálogo y la retroalimentación.

Conoceremos lo que todos realizamos dentro de la institución, fomentando la transparencia. Sacaremos provecho de nuestras habilidades y talentos, gracias a la capacitación y formación. Cerraremos las brechas de conocimiento en la utilización de la tecnología. Tendremos la oportunidad de realizar nuestras labores bajo la modalidad de teletrabajo, gracias a la sistematización de los procesos institucionales y los trámites”, fundamentó el Ministerio, dirigido por Elian Villegas.

Cara modernización

Entre las herramientas que “Hacienda Digital” le brindará al Estado, según el documento, están sistemas de información interconectados “modernos” y nuevas tecnologías como la analítica de datos, la inteligencia artificial, entre otros.

Ese grupo de innovaciones permitirá, según Hacienda, aumentar la eficiencia de su trabajo al tener información en tiempo real, facilitar el trabajo al dejar de tramitar documentos y datos “a pie”.

Uno de los beneficios que traerá la inversión, indica el texto, será el combate a la evasión fiscal.

“Utilizando herramientas de analítica de datos y la inteligencia artificial (IA) para realizar la fiscalización tributaria, relaciones, estimaciones de riesgo e indicios de fraude. Recogeremos, cruzaremos y analizaremos los datos de ciudadanos y empresas a partir de más de 20 fuentes, en formatos variados de textos, imágenes y videos, tales como anuncios publicados en Internet, impuestos , tarjetas de débito y crédito, registro de vehículos, registro comercial, registro de propiedades, búsquedas en Google Earth, Facebook y Twitter.

“(También) Big Data, utilizando un conjunto de datos o combinaciones de conjuntos de datos cuyo tamaño (volumen), complejidad (variabilidad) y velocidad de crecimiento (velocidad) dificultan su captura, gestión, procesamiento o análisis mediante tecnologías y herramientas convencionales, por lo que a partir de facturas electrónicas y de otras fuentes posibilita realizar declaraciones tributarias prellenadas del IVA (impuesto al valor agregado), para facilitar el cumplimiento tributario y mejorar el control; Aplicativos en dispositivos móviles, los cuales facilitan al ciudadano realizar consultas y transacciones con el fisco, y preparar, presentar y seguir sus obligaciones tributarias, así como tecnologías con base en ÍO, que permiten un control más eficaz en impuestos dependientes del manejo y rastreo de mercancías, auxiliando a auditores fiscales en sus trabajos de campo. La tecnología blockchain para reducir el fraude entre fronteras y facilitar el control aduanero”, destacó el Ministerio.

¿Al fin mejorará calidad del gasto público?

Otro de los supuestos beneficios, será la mejora en la calidad del gasto público. Esto, de acuerdo con la cartera, porque traerá “avances sustantivos” en procesos de planificación, formulación, ejecución y control de los presupuestos.

Además de una mejora en la gestión de la deuda pública, procesos contables, de tesorería, gestión de recursos humanos y planilla, pagos, entre otros.

En el aspecto aduanero también habrá mejoras, según el Gobierno. En este aspecto, las mejoras se notarían en mejores trámites de despacho y “robustos” controles producto de la reingeniería de procesos.

Los beneficios que traerá el plan para los ciudadanos, dice la propaganda del Gobierno, serán una atención orientada al servicio al cliente en todas las dependencias de Hacienda. Para las instituciones públicas, el beneficio sería el aumento en la claridad y en la previsibilidad en los sistemas financieros y presupuestarios que facilitaría tomar decisiones.

“¿Cuáles son los beneficios que se darán a nivel económico? Una tasa de retorno de 142% del monto del préstamo por mejoras en eficiencia y mayor recaudación. Un valor presente neto de los beneficios percibidos en los próximos diez años de US$5.861,85 millones (un 9.5% del PIB).  Ahorros, por el fortalecimiento de los controles de gastos.

“Se estima que los ahorros derivados de mayores controles en el gasto público se traducen en un 1% del gasto anual. Reducción de la evasión fiscal, se prevé que el aumento en los ingresos como resultado de reducción de la evasión fiscal, será del 0,5% del PIB“, estimó Hacienda.

Además, la cartera espera una disminución de la brecha de incumplimiento tributario, como producto del análisis basado en riesgo y auditorías más efectivas; la reducción del tiempo para el pago de impuestos, al fomentar un mayor uso de las transacciones en línea; la reducción de un 5% en los costos de administración tributaria, así como en el tiempo de prestación de servicios, por la disponibilidad de los servicios en línea.