Fuente: La Nación

Con un inédito apoyo de los senadores republicanos, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, está a las puertas de la aprobación de su controversial reforma tributaria, un plan que reduce la carga de impuestos para las empresas y personas que ganan más dinero.

El Senado aprobó la ley después de la medianoche de este martes por 51-48 votos. La votación de madrugada llegó horas después de que el Partido Republicano lograra aprobar la reforma en la cámara baja por 227-203.

Sin embargo, no fue la última palabra en el Congreso debido a un imprevisto de última hora: tres cláusulas de la propuesta de ley, incluido su título, violaban las normas del Senado, de modo que los senadores tuvieron que votar para eliminarlas. Así, la ley se devolvió a la Cámara de Representantes donde fue votada por segunda vez, este miércoles, y los legisladores la dejaron lista para que Trump la promulgue.

Entre los cambios más profundos de esta reforma, destaca la transformación del impuesto de renta que actualmente es un tributo a las utilidades para convertirlo en un gravamen de recibo.

La tasa del impuesto sobre renta se reducirá del 35% al 20% para las empresas. El objetivo de este cambio es repatriar capitales financieros y productivos que se encuentran fuera de los Estados Unidos.

La reforma también establece un impuesto que se pagará por única vez cuando una empresa quiera regresar a los Estados Unidos. El tributo gravaría el efectivo con una tasa del 7% y los activos con una tarifa del 14%.

Una de las principales promesas de Trump para impulsar su reforma es la eliminación de trámites para que las personas y empresas puedan pagar sus impuestos mediante un sistema unificado y sencillo.

Sin embargo, los senadores mantuvieron una serie desgravaciones que impiden implementar el sistema de pagos tipo “carta postal”.

Trump aseguró en un tuit publicado este martes que cuando la reducción de impuestos se aplique por completo, se dará un clima más favorable para la creación de nuevos empleos.

Pero ¿cuáles son los posibles efectos que tendrá esta reforma fiscal a corto y mediano plazo en Costa Rica?, ¿se dará una salida de empresas estadounidenses que buscan repatriarse?, ¿tendrá implicaciones en las tasas de interés y el precio del dólar?

A continuación, un recuento de seis posibles efectos locales.

1- Eco político

Costa Rica atraviesa un momento de crisis fiscal con un déficit financiero que cerrará el año en 6,1% del producto interno bruto (PIB).

El escenario se enreda cuando se buscan posibilidades reales para que la reforma fiscal propuesta por el Gobierno vea la luz y se apruebe en la Asamblea Legislativa antes de las elecciones presidenciales de febrero próximo.

Alberto Trejos, economista y exministro de Comercio Exterior de Costa Rica, espera que el país entienda la importancia de las herramientas tributarias para atraer y retener inversión extranjera directa (IED), pero que no se copien recetas como las que aplica Trump en los Estados Unidos.

“Obviamente, para las empresas el tema fiscal es muy importante, pero nunca es la razón central por la que se instalan en un lugar. Es un elemento más en la consideración y un elemento más en la competencia y en un momento en el que el problema más bien en muchos países es la carga tributaria baja, un movimiento de un país grande en esa dirección, pues pone las cosas un poco más tensas”, apuntó.

Para Trejos es importante comprender que la medida impulsada por Trump con el apoyo de los republicanos es regresiva y va en contra de la reforma fiscal que se necesita en Costa Rica.

“Yo quisiera pensar que una consecuencia de esto no va a ser que en Costa Rica salga gente diciendo que se necesita una solución parecida a este ajuste tributario que hizo Donald Trump. Para empezar, porque viene en dirección contraria, nosotros estamos en crisis fiscal, ellos están tomando una medida fiscalmente irresponsable, pero no están en una crisis, en cambio nosotros sí estamos en una crisis”, aseveró.

2- ¿Salida de empresas?

Alexánder Mora, ministro de Comercio Exterior, considera que Costa Rica cuenta con un escenario muy favorable, pese a que la reforma estadounidense reduce la tasa del impuesto sobre la renta a niveles más bajos de los que se cobran en territorio nacional.

“Vemos dos escenarios. Uno, que la reforma está muy orientada a la repatriación de capitales que no son productivos y más bien son financieros, que son capitales que están parqueados en inversiones a muy bajas tasas de interés fuera de los Estados Unidos porque es muy caro llevarlos adentro del país”.

El Ministro continuó: “La otra dimensión es el impacto sobre inversiones productivas, dinero que no está en efectivo, sino que está destinado a la producción, ahí identificamos que no habrá efectos negativos en las áreas en las que Costa Rica trabaja”.

De acuerdo con el jerarca del Ministerio de Comercio Exterior (Comex), el panorama es favorable y no se esperan salidas de empresas que quieran regresar a los Estados Unidos en el futuro.

3- Se disipa la incertidumbre

Mora aceptó que a lo largo de este año tuvieron una reducción del 25% en la cantidad de consultas que hacen empresas extranjeras al Gobierno para invertir o reinvertir en la producción de bienes o servicios en Costa Rica.

Según el Ministro, muchas compañías de capital estadounidense decidieron esperar a que se aprobara la reforma fiscal en los Estados Unidos, antes de tomar decisiones de inversión.

“El hecho de que haya una definición de cuál es la línea de la reforma, a nosotros nos ayuda, porque más bien nosotros habíamos visto que una serie de proyectos y una serie de empresas que sabemos que están haciendo análisis para expandir inversión en Costa Rica, pues nos habían dicho que no iban a tomar la decisión en este momento hasta que no tengamos claras las nuevas reglas del juego, con esto ya se clarifican las reglas del juego, entonces es positivo para nosotros”, señaló.

Para Trejos, el panorama no es tan claro y hay que dar tiempo para ver cómo se mueven los flujos de inversión entre países de América Latina y los Estados Unidos.

4- Fuga de inversiones financieras

Aunque es muy temprano para prever algunas cosas, el ministro Mora aseguró que uno de los escenarios analizados por el Gobierno es la posible fuga de inversiones financieras que están estacionadas en el país, con tasas de interés muy bajas y que con la reforma de Trump podrían ganar un premio mayor en los Estados Unidos con un menor gravamen de impuestos.

“Tampoco identificamos que Costa Rica sea un país que tiene una gran cantidad de inversiones financieras de capital norteamericano que no se ha ido a los Estados Unidos, en realidad nuestros diagnóstico, en este momento, no es ni alarmante, ni preocupante, más bien identificamos que los dineros que están en inversiones financieras se muevan a Estados Unidos y se coloquen en inversiones productivas que eventualmente pueden regresar al país”, precisó el jerarca.

5- Antojos de una reforma regresiva

Trejos fustigó la regresividad de la reforma tributaria de Trump, que en su criterio, cobra menos impuestos a las empresas y los más ricos, pero aumenta la carga tributaria a la clase media y baja de los Estados Unidos.

“El instinto distributivo de esta reforma es completamente regresivo y uno podría pensar que eso es problema de ellos, verdad, y en buena parte lo es, excepto que en cualquier tema de este tipo, cuando un país grande lo toca, la discusión sobre política pública se corre un poco y yo esperaría en que en momentos donde varios países están considerando algún tipo de variación en la política tributaria que esto no vaya a tener como efecto el empujar a otros gobiernos o a otros congresos a pensar que la regresividad no importa”, comentó.

De acuerdo con Trejos, el efecto regresivo del plan fiscal generaría un bache importante en la recaudación de impuestos de los Estados Unidos en los próximos años, lo que a la postre tendría implicaciones directas en la economía y el nivel de consumo de los hogares.

La reforma de Trump es el principal cambio en materia de impuestos que aprueba Estados Unidos desde la década de los 90. Esta modificación implica un recorte de $1,4 billones en la recaudación total por los próximos 10 años.

6- Presión sobre las tasas de interés

Costa Rica tienen un alto nivel de endeudamiento y una moneda sobrevaluada, situaciones que hacen al país altamente susceptible ante posibles cambios en las tasas de interés internacionales.

“Si el faltante fiscal de los Estados Unidos sube, como uno se imaginaría que puede suceder, es el efecto expansivo de esta reforma, se van a quedar muy cortos en la recaudación y Estados Unidos va a tener un faltante fiscal mayor al que tenía, eso le pone a las tasas de interés internacionales un piso más alto del que tenía y al ser eso así, a los costarricenses nos afecta más por el problema fiscal”, concluyó Trejos.

De hecho, la Reserva Federal (FED) incrementó la semana anterior sus previsiones de crecimiento para el 2018. El nuevo ajuste indica que la economía de los Estados Unidos crecerá 2,5% el próximo año y no 2,1% como se había estimado inicialmente.

Este cambio en la proyección se justificó por los cambios de la reforma fiscal que entrarán a regir cuando Donald Trump firme la ley.

La Reserva también ha hecho ajustes graduales al alza en sus tasas de interés durante este año.